Juan C. GALÁN
Avilés perdió ayer a uno de sus vecinos más queridos y conocidos: el doctor Emilio Suárez Fernández, «Don Emilio», para todos los que gozaron de su amistad y sus cuidados, fallecía ayer a los 89 años de edad. Hubiera cumplido los 90 precisamente mañana.
Emilio Suárez Fernández, avilesino de Llano-Ponte, estudió Medicina en Salamanca para posteriormente especializarse en Pediatría. Tras ejercer varios años en la Clínica Universitaria de la capital castellana, Suárez Fernández regresó a Avilés a finales de la década de 1950 para montar una consulta precisamente en la calle en la que vio la luz: Llano-Ponte. Posteriormente, se mudó a la calle San Bernardo. Durante sus treinta años de ejercicio en Avilés, en las manos de «Don Emilio» estuvo la salud de cientos de niños avilesinos en una época de altísimas cotas de natalidad en la ciudad. Su primera consulta era, en sí misma, todo un bálsamo para sus pequeños pacientes. En la sala de espera, «Don Emilio» había instalado una jaula de pájaros cuyos trinos apaciguaban al personal. La amabilidad y cortesía eran sus señas de identidad. No en vano, si la urgencia lo requería, no dudaba en abandonar su consulta particular y visitar al paciente a domicilio en cualquier momento que se le necesitara.
Los restos de Emilio Suárez serán recibidos a las 16.00 horas de hoy en la iglesia de San Nicolás de Bari, donde se oficiará el funeral. Acto seguido recibirá sepultura en el cementerio de La Carriona.