Juan C. GALÁN
«La desaparición del servicio de atención temprana en el Sabugo es un duro varapalo para quienes creemos en la educación pública... La falta de facilidades para conciliar la vida familiar y laboral nos hace replantearnos nuestra opción de enseñanza, dado que en la privada-concertada sí se facilita esta cuestión». Con este aviso para navegantes cierra la Asociación de Padres y Madres de Alumnos del Colegio de Sabugo el escrito que ayer mismo envió a la Consejería de Educación. En el texto, compuesto de seis puntos, los padres de alumnos del centro solicitan al Principado la restitución del profesor de apoyo que el propio Gobierno regional suprimió a comienzos de curso. Un docente que, amén de realizar labores de sustitución y refuerzo, se encargaba de atender a los pequeños cuyos padres iniciaban su horario laboral antes del inicio de las clases (a las 09.00 horas).
El escrito, firmado por la presidenta de la AMPA, María Ángeles García, en representación de sus compañeros, está respaldado por 98 firmas, lo que supone el 50 por ciento de las familias. En el texto los progenitores piden la restitución del profesor o, en su defecto, una reunión con Educación con el fin de encontrar una solución al conflicto. Un cara a cara que, según la AMPA, la Consejería denegó a pesar de las repetidas llamadas de un grupo de padres que solicitó un encuentro con los responsables.
La Asociación de Madres y Padres del Sabugo, además, responsabiliza al Principado de la restitución del profesor de apoyo, contradiciendo así a la Consejería, que ha pasado la patata caliente a la concejalía de Educación del Ayuntamiento. Los padres de alumnos recuerdan que fue el Principado el que creó y autorizó el servicio y lo remarcan con el escrito datado el 20 de octubre de 2006 y firmado por la directora general de Planificación, Centros e Infraestructuras, María Jesús Otero. En él se accede a dotar al Sabugo de un profesor de apoyo. La decisión del Principado constituía una excepción a la regla, todo lo más que las dimensiones del Colegio de Sabugo le impedían ofrecer servicio de comedor escolar y, por ende, para ofrecer atención temprana, programa que lleva implícita la oferta de desayuno. No obstante, el número de alumnos y la céntrica situación del Sabugo indujeron a la Consejería de Educación a otorgar un profesor de apoyo que, en puridad, al colegio no le correspondía. Es por ello que el AMPA le recuerda al Principado su responsabilidad en el conflicto y el compromiso contraído en su momento. «La Consejería, cuando anunció la retirada de estos profesores, indicó que estudiaría y atendería los casos singulares que se planteasen con soluciones extraordinarias», reza el texto.
Por último, los padres agradecen al Ayuntamiento su esfuerzo por solucionar el conflicto.