Francisco L. JIMÉNEZ
La reducción del dinero que el Estado consigna en su presupuesto para 2010 a obras a ejecutar en Avilés llevó ayer a los responsables del PP en la ciudad a concluir que «pagaremos más impuestos y recibiremos menos a cambio». Ese es el panorama económico para 2010 en lo que al Estado compete, según el PP, si bien la concejala y diputada nacional Carmen Maniega cree que el escenario aún puede empeorar: «La aportación estatal a los ayuntamientos para 2010 va a recortarse en 3.000 millones de euros; obviamente Avilés, como el resto, verá menguar el dinero que le llega de Madrid y eso se traducirá en un deterioro de los servicios públicos o, peor aún, la supresión de algunos de ellos».
Maniega cifra el recorte presupuestario en un 55 por ciento. Si en 2009 Avilés se benefició de inversiones estatales por importe de 57,82 millones de euros, el año próximo esa cifra será de 25,96 millones. «Asturias es una de las comunidades más maltratadas en el Presupuesto del Estado para 2010, consecuencia de su escaso peso político en el ámbito nacional. Y Avilés, dentro de Asturias, es el concejo que sale peor parado; ahí se ve que la Alcaldesa no pinta nada», manifestó el presidente del PP avilesino, Joaquín Aréstegui.
El dirigente popular tildó el presupuesto estatal para Avilés de «terminal», un calificativo que explicó así: «Es terminal porque todo el dinero que se consigna tiene como único cometido terminar obras que ya están empezadas, caso del Niemeyer, el saneamiento o la ampliación del Puerto. No hay un solo proyecto nuevo, ni plan para las vías, ni solución para la ronda norte...».