Nubledo, Illán GARCÍA
Silencio. Eso es lo único que reciben del Principado los vecinos de Molleda y Solís, que no cejan en su empeño de intentar paralizar el trazado de la autovía Avilés y Llanera que afecta a sus parroquias. La falta de respuesta del Gobierno que dirige Vicente Álvarez Areces incomoda a los residentes. «El diseño actual, tal y como está dibujado, no es aceptable de ninguna manera», asegura el presidente de la asociación de vecinos de Solís, Iván Fernández. José Manuel Pérez, su homólogo de Molleda, suscribe sus palabras.
Los críticos con el trazado de la futura autovía no quieren dar su brazo a torcer pese a que el Principado asegure que el pinchazo de la autovía del Cantábrico y la futura vía en Nuña es inviable, una tesis que no comparte el Ayuntamiento y los vecinos. Los molledanos insisten en que esa conexión en las inmediaciones del cementerio de Nuña es factible y que daría soluciones reales a los problemas de tráfico del concejo. «Hablamos con arquitectos y nos dan la razón; lo demostraremos», recalcó Pérez.
Tanto Fernández como Pérez consideran que el Principado «hace de menos» a los corveranos por dos motivos principales. El primero, la administración regional, a juicio de los vecinos, ha optado por mantenerse en silencio mientras que los afectados demandan información sobre cómo va el proceso del proyecto de la nueva autovía. El segundo, los vecinos critican que el Principado aún no haya contestado a las peticiones formales que el Ayuntamiento y las propias asociaciones realizaron en Oviedo para poder reunirse con el presidente del Principado para expresar su malestar con el trazado propuesto. «Nos parece una falta de respeto que ni nos digan nada ni se conteste debidamente a la petición de una reunión con el Presidente», recalcó Fernández. Por su parte, Pérez aseguró que no se descarta la posibilidad de volver a manifestarse en Oviedo frente al edificio de Presidencia.