E. CAMPO
La crisis arrecia y la sociedad asturiana está sufriendo en sus carnes de forma creciente el efecto de las dificultades económicas, que se traducen en un incremento de la demanda de ayuda que llega a Cáritas. La organización prepara un plan de movilización social en Asturias, ya que los recursos se le quedan escasos para hacer frente a todas las peticiones y se ve «contra las cuerdas», según advirtió ayer el responsable de Cáritas Diocesana, Adolfo Rivas.
Por una parte, explicó Rivas, la organización debe responder a la actual situación, donde muchas personas lo están pasando mal y Cáritas tiene la vocación de acompañar a la gente, más allá de repartir vales o aportar recursos. «Pero, además», añadió, «la crisis también ha puesto a Cáritas contra las cuerdas, y los recursos crecen más despacio que la demanda». De ahí el plan de movilización social que se prepara para los próximos meses. «Estamos sorprendidos porque la crisis no está despertando la solidaridad en proporción con las dificultades», indicó el voluntario.
El objetivo, ante esta situación, es un plan de desarrollo de la base social de Cáritas. Lo que Cáritas sostiene es que si la sociedad no es capaz de dar una respuesta, «existe un problema más grave que la crisis económica, y es la crisis de valores». El responsable de Cáritas Diocesana se encuentra inmerso en una ronda de reuniones con los directores de los grupos parroquiales y arciprestales, y ayer les tocó el turno a los de las zonas de Avilés y de Pravia.
La llamada de Cáritas está destinada a movilizar a personas dispuestas a acompañar, a escuchar, a aportar también recursos. «No se trata de que Cáritas haga lo que tienen que hacer las administraciones, cada cual tiene su tarea», indicó Rivas. El escenario actual de crisis comenzó a forjarse a partir de 2007, cuando la organización se percató de una incidencia en los colectivos más vulnerables. La gran diferencia de esta crisis respecto a la de la década de los noventa, añadió Rivas, es que en esta ocasión está afectando a los empleos principales de las familias.
Por su parte, el PP pidió ayer al Ayuntamiento que arrime el hombro con Cáritas por este aumento de la demanda de ayuda y que se mantenga al margen del debate político.