Juan C. GALÁN
La concejalía de Educación del Ayuntamiento de Avilés, la directiva del Colegio Sabugo y los padres de alumnos del centro llegaron ayer a un acuerdo para aplicar una solución temporal al conflicto surgido a causa de la decisión de la Consejería de Educación de suprimir la figura de un profesor de apoyo que permitía al colegio conciliar la vida familiar y laboral a un buen número de padres. Aunque las dimensiones del colegio no le permitan ofrecer servicio de comedor escolar, condición sine qua non para la puesta en marcha de la Atención Temprana, la concejalía de Educación hará una excepción y aplicará al Sabugo la normativa que recoge el pliego de condiciones a través del cual la empresa adjudicataria, Cater S. L., regula el sistema.
Merced al acuerdo tripartito alcanzado ayer, una monitora de la empresa Cater S. L. se encargará de atender a los escolares cuyos padres comiencen su jornada laboral antes del inicio de las clases, marcado para las 09.00 horas. El servicio será el mismo que se lleva a cabo en los otros nueve colegios públicos de Avilés que ofertan Atención Temprana, a excepción de la hora de comienzo de la jornada, -con el profesor de apoyo, el Sabugo abría sus puertas a las 08.00 horas, pero con el nuevo sistema deberá hacerlo a las 07.30 horas-, y la ausencia de servicio de desayuno, ya que las reducidas dimensiones del colegio no permiten la adecuación de un comedor.
No obstante, la adjudicación de una monitora depende de un factor: la dirección del Sabugo deberá demostrar que el número de familias que necesitan conciliar la vida familiar y laboral de manera cotidiana es superior a ocho. Así lo recoge de manera expresa el pliego de condiciones al que se ajusta Cater S. L., que deja al margen a aquellas familias que usen el servicio de manera esporádica.
Ahora, el centro se tomará diez días para informar a los padres del nuevo sistema. Durante ese tiempo, una técnica municipal desarrollará el trabajo provisionalmente.