Los sindicatos de Saint-Gobain comunicaron ayer que la empresa ha atendido parcialmente su propuesta de reducir el número de personas que se verán afectadas por la suspensión de algunas de las actividades del centro de investigación y el esperado recorte de producción en la línea de «glass» (vidrio básico). En concreto, según se planteó en una reunión celebrada ayer en la fábrica, Saint-Gobain cifra el cupo de excedentes en 35 empleados, diez menos de los que habló en un principio. Asimismo, siempre según fuentes sindicales, la compañía expuso a los miembros del comité su voluntad de evitar la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE), por lo que invitó a los sindicatos a negociar fórmulas «no traumáticas» para ajustar la plantilla de la fábrica a los nuevos parámetros que aconseja la crisis.
Los representantes de los trabajadores y de la empresa tienen ahora por delante la responsabilidad de consensuar medidas que aligeren la plantilla. Uno de los recursos que probablemente se utilice es el de las jubilaciones anticipadas, amén de la recolocación de personal en función de los huecos disponibles.
Al margen de lo anterior, la compañía anunció a la representación sindical que tiene la intención de utilizar el horno principal de la fábrica para realizar pruebas relacionadas con los trabajos de investigación en marcha. De este modo, no será necesario construir un horno para ensayar los vidrios-prototipo.