San Juan de Nieva,
Saúl FERNÁNDEZ
La crisis del comité de empresa de Asturiana de Zinc (Azsa) vivió esta semana un nuevo episodio que agrava todavía más la situación que vive el órgano de representación de los trabajadores desde comienzos de este verano. Este pasado martes celebró su reunión mensual, pese a que, como explicó Santiago Fernández, «Huerta», su ex presidente, «nadie había convocado nada». Los encuentros se comunican por escrito: una carta firmada por presidente y secretario. Lo extraño de la situación radica en que el comité de empresa tiene vacantes ambos puestos, además del de delegado de prevención de riesgos laborales, a causa de una moción de censura que presentó en septiembre el sindicato Sitaz (fuera de los órganos de dirección) y que contó con el apoyo de USO, pese a su abstención.
En la reunión informal del martes, según Roberto Suárez, del SITAZ, se arregló «un problema que había con el calendario del año que viene» y, tras este punto, según Suárez, CC OO volvió a reclamar a los independientes que, dada la reprobación, tomen las riendas del comité. Suárez, sin embargo, defendió la continuidad de la situación: «El problema lo tienen los sindicatos mayoritarios, que rompieron el pacto que firmaron para echarnos. Que solucionen ahora sus problemas».
Por otro lado, CC OO convocó ayer dos asambleas para explicar el estado de las negociaciones del convenio, paradas desde el 25 de septiembre. «No hay acercamiento. La única novedad es que la empresa ofrece un convenio de tres años y no de cuatro, pero con una congelación salarial de dos años y una subida del 0,8 por ciento el tercero», explicó Huerta. «Porque no hay voluntad de acuerdo nos levantamos de la mesa», concluyó.