S. F. / E. C.
La madrugada del domingo fue conflictiva en el entorno de la ría. Al menos dos peleas se sucedieron en el exterior de una conocida discoteca de la zona y una de ellas se saldó con un joven herido en el cuello y en el ojo: se trata del avilesino J. V. G. M., de 27 años y residente en La Espina. Tuvo que ser trasladado al Hospital Central de Oviedo, para que recibiera atención en el servicio de oftalmología, así como la cirugía plástica necesaria para reconstruir el párpado.
Lo que la patrulla rutinaria de la Policía Local descubrió, pasadas las cinco y veinte, fue a un joven con el torso desnudo, con la camiseta tapándose la cara y con una herida grave en el ojo de la que manaba «abundante sangre». También tenía el cuello herido de forma superficial. Los agentes indagaron sobre la causa de las heridas y la víctima aseguró que un agresor desconocido le había asaltado, si bien la versión parece poco fiable, según fuentes policiales. Además de atender al herido hasta que llegó la ambulancia, los agentes tuvieron que tranquilizar a las personas que había alrededor e identificar a los porteros de la discoteca con el fin de que testificasen. La Guardia Civil colaboró en la operación.
Unas horas antes, a las once de la noche del sábado, la Policía Local detuvo al conductor del Jaguar O-1974-BX por haber provocado un accidente y por no querer hacerse la prueba de alcoholemia. El conductor, que responde a las iniciales A.M.L., es vecino de Avilés y tiene 57 años. Según la Policía Local, el hombre colisionó lateralmente contra el Peugeot 206 O-7061-CG conducido por L.R.V., de cuarenta y dos años. Los agentes locales denunciaron al conductor del Jaguar como presunto autor de dos delitos: uno contra la seguridad vial y otro por no someterse al test de alcoholemia.
Por último, a la una y media del mediodía de ayer, los agentes de seguridad tuvieron que intervenir en un accidente en Versalles. La niña de nueve años B.J.B. fue atropellada por un ciclomotor en un pie.