Francisco L. JIMÉNEZ
La próxima visita a Avilés del secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, anunciada primero para septiembre y ahora para noviembre, será crucial para orientar la posición de la Cámara de Comercio en todo lo relacionado con los grandes proyectos de Avilés: ronda del Puerto (cuatro años de gestiones infructuosas), barrera ferroviaria (doce años desde que se planteó su eliminación) e Isla de la Innovación, entre otros. De lo que diga y de lo que se calle Víctor Morlán dependerá que el gobierno local (PSOE-IU) mantenga el respaldo implícito que le viene prestando la entidad que agrupa a ocho mil empresarios de la comarca o pase a tener a este organismo enfrente y con las uñas afiladas.
El presidente de la Cámara, Francisco Menéndez, admite en círculos de confianza que la paciencia del empresariado se ha agotado y que es urgente concretar calendarios y partidas presupuestarias. «Ha pasado medio mandato y más allá de buenas palabras, aquí no se ha movido nada. Ya es hora de pegar un puñetazo en la mesa», expuso el presidente a los miembros del comité ejecutivo de la Cámara en la última reunión de este órgano. En ese mismo foro se hizo un exhaustivo repaso al panorama avilesino y salvo excepciones como el centro cultural Niemeyer y la ampliación del Puerto, la desazón es el sentimiento que mejor describe el estado de ánimo de la mayoría de los responsables de la Cámara.
«La perdiz está suficientemente mareada, por lo que confiamos en que la promesa de que pronto habrá novedades en materias como la ronda del Puerto, por no decir las vías, sea realidad. De no ser así, se revelaría una pasividad de las administraciones públicas que en modo alguno consentiríamos desde la Cámara, ni muy posiblemente desde otros sectores. Entonces, lamentablemente, nos veríamos obligados a presionar de todas las formas posibles para exigir soluciones». Este es un extracto de la carta que Francisco Menéndez ha hecho llegar a los asociados de la Cámara vía editorial de la revista de ese órgano. El mensaje es claro y elocuente.
Estas mismas inquietudes empresariales las suscriben, con mayor o menor intensidad, las principales organizaciones sindicales de la comarca, si bien ninguna de ellas ha llegado a plantear abiertamente la posibilidad de movilizaciones.
El presidente de la Cámara admite ser consciente de que la crisis supera el ámbito local y se convierte en un escollo añadido para la solución de los problemas avilesinos, pero se niega a aceptar la coyuntura económica como excusa. «Para salir del bache hay que trabajar desde todos los ámbitos, el local también», exhorta Menéndez. Francisco Menéndez comparte su preocupación por los retrasos que acumulan los grandes proyectos avilesinos con la actitud de los bancos -el crédito sigue sin fluir y los tipos de interés del capital circulante para los empresarios ronda el seis por ciento pese a que el euribor apena supera el uno por ciento- y las nuevas medidas fiscales que anuncia el Gobierno central.
«Ha pasado medio mandato y, más allá de buenas palabras, aquí no se ha movido nada»
<Francisco Menéndez
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Presidente de la Cámara