J. C. GALÁN
Las Juventudes Socialistas de Avilés dieron ayer una nueva vuelta de tuerca a la controversia suscitada en los últimos días por los problemas de convivencia que la práctica del «botellón» causa en el centro de Avilés. A través de un comunicado, firmado al alimón por el secretario general, Sergio Sanzo, y el secretario de movimientos sociales de Juventudes Socialistas de Asturias, Alejandro Vizcaíno, los jóvenes del PSOE contradicen a su compañera de partido la alcaldesa Pilar Varela -quien abogaba ayer en este diario por un «trabajo intenso en el plano cívico» a la vez que desdeñaba la posibilidad de adecuar un «botellódromo»- para no sólo justificar el «botellón», sino incluso proponer el traslado de las prácticas alcohólicas de los jóvenes al parque de El Muelle, «un lugar menos perjudicial para los vecinos», según se justifica Sanzo en el texto.
En el escrito de Juventudes Socialistas se reclama que Avilés «sea una ciudad abierta al "botellón" y que sirva de ejemplo a otros muchos municipios». Vizcaíno fija la postura de la organización en los siguientes términos: «Entendemos que la sociedad debe respetar los "botellones" como forma de ocio, de la misma forma que creemos que éstos deben respetar a los vecinos». Además, el dirigente regional reivindica la habilitación de «botellódromos» en las ciudades. «Se deben regular los espacios públicos donde permitir los "botellones" de manera que los jóvenes podamos divertirnos sin perjudicar a nadie, garantizando además la higiene y la seguridad», afirma el militante de Juventudes Socialistas de Asturias, que, por último, critica la «criminalización» por parte del Ayuntamiento de Oviedo de los jóvenes que frecuentan el «botellón» en la capital asturiana. «La prohibición no es la solución», señala Vizcaíno.
El secretario general de los jóvenes del PSOE de Avilés, por su parte, justifica la práctica del «botellón» por ser «imprescindible en la socialización de muchos jóvenes que no pueden permitirse pagar el precio abusivo de las copas. Por cinco euros beben lo que quieren en compañía de amigos y conocidos y sin riesgo de garrafón», señala Sanzo, que, al igual que su compañero a nivel regional, reclama la habilitación de un espacio público para la práctica del «botellón» en Avilés. De este modo, afirma Sanzo, «los jóvenes mayores de edad que voluntariamente quieran reunirse a consumir alcohol a un precio razonable y de calidad garantizada deben disponer de un lugar adecuado; no obstante, hay que controlar el consumo precoz de alcohol en los menores de edad».