E. C.
La alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, aseguró ayer que el nuevo centro administrativo del Principado, en la antigua sede portuaria, será «un punto de conexión entre el casco histórico y el nuevo desarrollo de la ría». De hecho, el edificio está muy próximo a otra «llave» entre ciudad y Niemeyer, el edificio de la vieja Pescadería, que se reconvertirá en centro de recepción de visitantes. Varela agradeció la presencia en la ciudad del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, «ya que cada vez que acude a Avilés es para anunciar una nueva inversión».
El proyecto de remodelación del edificio armoniza la funcionalidad con el diseño urbanístico, según indicaron ayer sus responsables. En resumen, el edificio se dividirá en dos áreas principales: una de despachos con vistas a la ría de Avilés y otra más abierta vinculada a la ciudad histórica. Ambos espacios estarán conectados por medio de un patio abierto de iluminación cenital. En cuanto a las fachadas, respetarán parte del diseño original y añadirán nuevos recursos: planchas de metal horizontales que rodean la fachada de ladrillo y piedra. Una galería acristalada que sustituye a la anterior escalera de servicio reconvierte la imagen anterior del edificio, volcándolo hacia el interior de la ciudad histórica, según se señala en la descripción del proyecto arquitectónico.
Tanto la parcela como el edificio fueron adquiridos por el Principado en el año 2005. Areces agradeció ayer a Manuel Ponga, que entonces era el presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, su intervención para que esta compra se materializara. El director general de Patrimonio, Javier Uría, explicó ayer que la remodelación de este edificio permitirá darle una imagen institucional y aire de modernidad. «El reto se resolvió en perfecta armonía con el desarrollo urbanístico de Avilés», destacó. Diafanidad, modernidad y funcionalidad son tres de los adjetivos que Uría aplicó al futuro centro administrativo.