La Policía Local de Castrillón ha colocado el primer radar en Asturias que "sonríe" a los conductores que respetan los límites de velocidad y pone cara triste, a través de la figura del "smiley", cuando la sobrepasan.
Esta iniciativa pionera en la región, que tiene carácter disuasorio, se ha instalado en la avenida de Galicia, en Piedrasblancas, y busca recordar cuál es el límite de velocidad que no se debe superar.
Consiste en una señal de tráfico dotada de una pantalla en la que aparece un "smiley" que sonríe o se pone triste dependiendo del comportamiento de los conductores que transitan por ese vial.
La concejala de Seguridad Ciudadana de Castrillón, Maika Barros, ha recalcado que "la función de la Policía Local no es solamente sancionadora, sino que también es educativa y preventiva".
En el plazo de un mes se colocarán otros dos radares más, en Raíces y Salinas, según ha anunciado la concejala de Seguridad Ciudadana, que ha indicado que una iniciativa similar sólo existe en algún municipio catalán.
El margen de error de estos dispositivos es de tan sólo un kilómetro por hora y permitirán, además, obtener datos estadísticos sobre el número de vehículos que circulan por esa zona y la velocidad a la que suelen hacerlo. EFE