Teresa CEMBRANOS
La aportación estatal al Ayuntamiento de Avilés en concepto de impuestos y liquidaciones caerá el próximo año un 18 por ciento como consecuencia de la crisis. Así, según explicó ayer la concejala de Recursos Económico-Financieros, Ana Concejo, el Consistorio percibirá en torno a 15,5 millones de euros, frente a los 18,9 millones que recibió en 2009. La merma de los ingresos procedentes del Estado (unos 3,4 millones de euros) se suma al previsible descenso de la recaudación municipal en 2010 por la congelación de los impuestos, tasas y precios públicos, que se cifra en unos 2 millones de euros. Esa circunstancia, no obstante, no afectará a la capacidad inversora del municipio, ya que el Ayuntamiento contará con importantes ingresos extraordinarios, como el canon del agua (37 millones de euros a cargar al presupuesto de 2009) y el dinero procedente de los planes regionales y estatales.
«No será un año fácil y, por ese motivo, el presupuesto del próximo año será de contención y austero. Tendremos que reajustar las cuentas un 10 por ciento respecto a 2009. No obstante, se mantendrá en el mismo nivel la prestación de los servicios públicos. Lo que no se va a hacerse es aumentar la presión fiscal para contener la merma de ingresos», aseguró ayer la edil socialista durante el Pleno municipal. Concejo destacó, además, la caída de los ingresos procedentes del sector de la construcción. Así, en lo que va de año apenas se ha recaudado un 20 por ciento de lo presupuestado, que asciende a 4,75 millones de euros en concepto de impuesto de construcciones (ICIO) y tasas por licencias urbanísticas.
En la sesión plenaria celebrada ayer se aprobó la congelación de las ordenanzas fiscales y algunas modificaciones puntuales en tasas y precios públicos. El único partido que votó en contra fue el PP, que mantiene que el gobierno debería bajar los impuestos un 0,8 por ciento, valor correspondiente al IPC negativo del pasado mes de agosto. El portavoz popular, Constantino Álvarez, insistió en que la congelación no es más que «una subida encubierta» y dijo echar de menos bonificaciones fiscales que beneficien a las familias «en estos momentos de crisis».
Ana Concejo, por su parte, defendió su propuesta fiscal y echó en cara a Álvarez que el PP utilice un doble lenguaje dependiendo de si están en la oposición o en el gobierno. «Los ciudadanos, si escucharan las declaraciones del PP, deberían estar muy asustados, ya que es muy irresponsable. Los populares se presentaron a las elecciones con el eslogan "Asturias como Oviedo", y en esa ciudad su gobierno, que es del PP, propone una subida fiscal entre el 3 y el 10 por ciento», afirmó la concejala de Recursos Económico-Financieros. Es más, la edil calculó que de media una familia que viva en Oviedo pagará 594,15 euros en impuestos, mientras que en Avilés tendrá que abonar unos 380,99 euros por los mismos conceptos.
Tanto los concejales de IU como los de ASIA y los no adscritos dieron su apoyo a la propuesta fiscal al considerarla «ajustada» a los tiempos que corren.