Gijón, Eloy MÉNDEZ
En el cerro de Santa Catalina de Gijón, cerca del idílico lugar que Eduardo Chillida eligió para erigir su Elogio del Horizonte, con la unión de cielo y mar de trasfondo y una gélida brisa envolvente, el avilesino Jaime Luis Martín recibió ayer el diploma que le acredita como ganador del premio nacional «Poéticaslai», que entrega la sala de arte gijonesa LAi. Este poeta experimental, promotor cultural y colaborador habitual de LA NUEVA ESPAÑA se convirtió así en el segundo vencedor de este galardón anual que valora la labor de difusión del arte experimental contemporáneo. Un reconocimiento a su trabajo de varias décadas en favor de la potenciación de toda creación artística que rompa con los soportes convencionales.
Su candidatura para optar al premio fue propuesta por el artista y performer Nel Amaro, ganador el año pasado, que vio en Jaime Luis Martín un defensor incansable en favor del «arte emergente asturiano desde los medios de comunicación convencionales y desde su plataforma en la red». «Se trata de un reconocimiento tanto a su obra literaria como a su apoyo a las creaciones de otros artistas», apuntaron ayer los responsables de la sala LAi. Por su parte, el artista señaló que «es un premio que se agradece porque valora aspectos del arte que a mí me resultan especialmente interesantes».
Jaime Luis Martín nació en Avilés en el año 1960 y es uno de los puntales de la poesía experimental en la región. Su obra se ha expuesto en España y en numerosos países europeos. Es fundador de la editorial «Ajimez», que ha publicado libros de artistas como Luis Miguel Rabanal, Miquel Marti i Pol, Hermes González o Eduardo Scala. Desde 1988 colabora con LA NUEVA ESPAÑA, donde ha publicado numerosas críticas y crónicas de arte. Además, ha sido el responsable de organizar diferentes exposiciones para la consejería de Cultura del Principado de Asturias, entre las que destacan «Poesía Visual» (1991), «Pintores asturianos nacidos en las décadas 40 y 50» (1996), o «Libros singulares» (1998).
Una larga trayectoria que convenció a los responsables de la sala LAi para concederle el premio nacional Poéticaslai. Esta sala, ubicada en la zona de la Soledad del barrio gijonés de Cimadevilla, promueve exposiciones en formato de instalación en un espacio cerrado, que raramente se abre al público y que se puede contemplar a través de una ventana que comunica con la calle. En su interior se organizan, además de exposiciones temporales, numerosos coloquios y encuentros de diferente índole.