Teresa CEMBRANOS
La concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Avilés, Purificación García (IU), defendió ayer la legalidad del contrato de la empresa que gestiona el servicio de ayuda a domicilio, después de que el PP pusiera en duda la adjudicación al estar la empresa, según la edil Cristina Carnero, vinculada a personas afines a IU. García instó, además, a los populares a que si, realmente, creen que hay irregularidades en el contrato «acudan a los tribunales».
«Piensa el ladrón que todos son de su condición. El servicio de contratación comprobó que las tres empresas que se presentaron al concurso cumplían a rajatabla todos los requisitos que se especificaban en el pliego de condiciones y se escogió a la mejor. Es un proceso muy escrupuloso y yo no soy nadie para excluir o elegir a nadie. La gente de IU se gana la vida trabajando honestamente, no creo que esté penalizado ser de un partido y trabajar en una empresa», aseguró ayer la edil de IU.
La concejala aseguró que el pliego de condiciones para adjudicar el contrato estaba «muy ajustado y afinado» e incluía también cláusulas sociales. El PP denunció que la empresa adjudicataria se constituyó apenas cuatro días antes de que empezara el plazo para presentar ofertas, que su administradora única era la secretaria de ASER (empresa que gestionó el servicio hasta mediados de 2009) y que estaba participada en un 49,9 por ciento por esa misma empresa.
García afirmó, por otro lado, que el servicio de ayuda a domicilio siempre se ha prestado de forma externa, aunque reiteró su defensa a los servicios público. «La ayuda a domicilio no la privatizó IU», aseveró. La concejala de Servicios Sociales quiso también defender la labor realizada por las trabajadoras que ejecutaban la ayuda a domicilio durante el tiempo que duró anterior contrato. «Los problemas que esas trabajadoras tuvieron con la empresa por la demora en los pagos de las nóminas no afectó en momento alguno a la prestación del servicio y eso es digno de felicitación. Cristina Carnero no puede decir que fue defectuoso, porque no es cierto. Son acusaciones gratuitas», afirmó la edil. García explicó, además, que durante la huelga de los trabajadores de ayuda a domicilio por la negociación del convenio colectivo se cumplieron «a rajatabla» los servicios mínimos.
La secretaria general del PP avilesino, Carmen Rodríguez Maniega, por su parte, acusó a la coalición de haber montado «un chiringuito» con el contrato de la ayuda a domicilio. «Los concejales de IU son unos hipócritas. Privatizan el servicio y no sólo eso, sino que también lo utilizan para enriquecer a su propia gente. Es sorprendente cómo cambian el discurso en función de lo que piensen esos dos personajes (Rañón y García). Por un lado manipulan la opinión de los avilesinos con el asunto del agua y por otro montan una charcutería con uno de los contratos más importantes del Ayuntamiento», aseveró Rodríguez Maniega.