Juan C. GALÁN
Los datos de la última edición de la PAU son contundentes: los estudiantes asturianos son los que peores notas sacan en Lengua Extranjera de toda España, un país que, a su vez, destaca negativamente como el que tiene el índice más bajo de población multilingüe de toda Europa. Las dificultades para aprender idiomas parecen congénitos al ciudadano español. Los expertos lo achacan al deficiente enfoque educativo a la largo de décadas. No obstante, algo comienza a cambiar. La enseñanza bilingüe toma fuerza en los centros españoles. Dentro del ámbito asturiano, Avilés es pujante. Así, el Colegio San Fernando es uno de los pioneros del bilingüismo en la región. No en vano, es el único de carácter concertado en Avilés que imparte este tipo de enseñanza, aunque otros cuatro centros públicos también se han sumado ya al proyecto.
El curso recién iniciado es el segundo consecutivo en el que el San Fernando imparte educación bilingüe. Los alumnos de primero y segundo de Primaria reciben el 40 por ciento de las asignaturas tanto en inglés como en español; en total, cinco horas de clases en inglés a la semana de las materias de Conocimiento del Medio, Plástica y Música. Como complemento, los alumnos reciben seis horas semanales de lengua inglesa, tres en horario docente y otras tres en actividades extraescolares.
En sólo un curso de vida, los avances han sido espectaculares. «Los críos ya son capaces de entender todo lo que les dice el profesor. Alguno aún responde a las preguntas en español, pero a la larga terminarán haciéndolo en inglés», señala Paula Claros, coordinadora del proyecto. Para Claros, la combinación de inglés y español en las aulas redundará en las futuras aptitudes de los escolares. «Con el bilingüismo los alumnos pierden el miedo a expresarse en otra lengua y adquieren fluidez, aumentan su vocabulario y mejoran la comprensión», señala la profesora del San Fernando.
La implantación del bilingüismo en el San Fernando no fue fácil. «El Principado nos exigía unos requisitos bastante férreos, pero lo que desequilibró la balanza a nuestro favor fue la formación del profesorado, lo que garantizaba la continuidad del proyecto en el tiempo», señala Roberto Cuervo, director de Primaria del San Fernando. En efecto, la implantación del bilingüismo no sólo significó un esfuerzo para el alumnado: también para el profesorado. El centro exige un alto nivel de inglés a pesar de que el docente no sea un especialista en el dominio de los idiomas, lo que supone para los profesores una puesta al día continua. Algunos docentes se han enrolado en la Escuela de Idiomas para perfeccionar su inglés.
El próximo ejercicio los alumnos de tercero de Primaria también se beneficiarán del método. «El objetivo es conseguir que el bilingüismo termine aplicándose también en Secundaria», explica Roberto Cuervo.