Juan C. GALÁN
El Colectivo Ecologista de Avilés calificó ayer de «precaria» la capacidad de respuesta de Arcelor-Mittal ante problemas como el que ocurrió el domingo, cuando un corte de electricidad obligó a encender todos los mecheros de las baterías de coque para quemar los gases excedentes originando espectaculares llamaradas que alarmaron a los avilesinos.
Los ecologistas trajeron a colación un incidente similar al del domingo que se produjo el 18 de noviembre de 2007 sin que la empresa haya encontrado el remedio necesario desde entonces. «Después de 52 años funcionando, Arcelor quiere que sus instalaciones continúen activas otros veinte años más con reformas insuficientes y el consentimiento cómplice del Ayuntamiento y el Principado, que han tragado con todos los incumplimientos ambientales de la empresa», criticó el colectivo a través de un comunicado.
Ante tal tesitura, los ecologistas reclaman a Arcelor-Mittal la adecuación de un sistema alternativo de alimentación eléctrica que evite episodios «lamentables» -según los califican- de quema masiva de gases en las antorchas de las baterías de coque.
Por su parte, Arcelor-Mittal, por boca de un portavoz, adujo ayer la «inexistencia de sistemas cien por ciento efectivos» para afirmar que la empresa no tiene prevista ninguna inversión para sustituir su protocolo de seguridad. «Aunque incorporáramos un generador de electricidad, no sería efectivo por cuestiones técnicas. Hemos hecho alguna consulta al respecto, pero en el mercado no existe ningún sistema absolutamente efectivo», señalaron ayer desde la empresa siderúrgica. Además, Arcelor señala que, aunque variara su protocolo, los escapes de gas se producirían igualmente, al estar las paredes de los hornos de las baterías a muy altas temperaturas.