San Juan de la Arena,
Ignacio PULIDO
Los pescadores de La Arena y de Cudillero acogen con resignación la nueva legislación aprobada por el Principado para regular la pesca de la angula de acuerdo con las exigencias de la Unión Europea. A pesar de todo, pixuetos y sotobarquenses afrontan con esperanza la nueva costera, que arrancará el próximo día 9 de noviembre. La nueva normativa contempla una serie de cambios con respecto a pasadas costeras. En concreto, se establece un paro biológico subvencionado durante el mes de marzo y al que tan sólo podrán acogerse los profesionales que realizan la pesca del preciado manjar con embarcaciones. Los pescadores que faenan desde tierra podrán seguir ejerciendo su labor hasta el día 25 de marzo. Del mismo modo, a lo largo de toda la temporada se establecerán vedas de unos quince días por cada uno de los meses que dura la campaña. Su objetivo: reducir los días de pesca a la mitad y permitir la faena durante las «oscuradas», noches próximas a la luna nueva.
Eloy Sopeña, patrón mayor de la cofradía «San Juan Bautista», advierte de que los pescadores «están realizando un gran esfuerzo al adoptar las nuevas normas». «Perderemos algún día de luna. Asimismo, durante las vedas tendremos que buscar actividades alternativas», lamenta.
Por su parte, Salvador Fernández, patrón mayor de la cofradía de Cudillero, estima que «las consecuencias derivadas de la nueva normativa tan sólo serán palpables al final de la costera». «La legislación se adoptó en base al consenso alcanzado entre los pescadores y el Principado. No nos gusta, pero vamos a poner nuestro grano de arena», comenta Fernández, quien señala que «durante la última década fueron los pescadores quienes recortaron dos meses la campaña de la angula sin recibir nada a cambio». «A Bruselas no le importan ni los pescadores ni sus familias. Están más interesados en el potente mercado de anguilas que los países del Norte mantienen con Japón», espeta.