M. MANCISIDOR
La empresa pública Viviendas del Principado de Asturias (Vipasa) desahució ayer a una familia gitana que llevaba 27 años, desde 1982, viviendo de alquiler en un piso de la calle Sabino Álvarez Gendín, en el barrio avilesino de La Magdalena. El desalojo se produjo poco después de las diez de la mañana y responde a un largo litigio judicial que ha llevado a Vipasa a rescindir el contrato de arrendamiento. En el domicilio convivían siete personas -una pareja con cuatro hijos y un nieto- que ahora buscan hogar.
El cabeza de familia, Ramón Gabarri, reconoció que el proceso judicial que concluyó en desahucio comenzó «por problemas de convivencia con una vecina» del mismo portal, el número 19. «Todo empezó porque esta mujer, mala pero inteligente, tuvo problemas con uno de mis hijos que ya no vive aquí. Entonces fueron a los tribunales y ahora me denunció a mí y puso en contra de la familia a Vipasa y al Ayuntamiento», sentenció Gabarri. Y criticó: «Vipasa no me quiere dar una casa de emergencia y en las agencias no me dan un piso en alquiler por ser gitano. Estamos en la calle, no vivimos en ningún sitio».
Los Gabarri tenía previsto pasar ayer la noche en la casa de dos hijos ya independizados con viviendas en Raíces (Castrillón) y el No-Do. Ramón Gabarri considera «injusto» el desahucio pero ahora su principal objetivo es encontrar un techo para la familia, formada por dos personas de edad avanzada y otras dos «con una discapacidad del más del 65 por ciento». «Tenemos pocas esperanzas. En el Ayuntamiento nos dijeron que no tenían pisos que, en todo caso, tendrían que mirar en Gijón. Nos quieren echar hasta de la ciudad», concluyó dolido este hombre tras despedirse a la fuerza del que fue su hogar durante 27 años en el barrio de La Magdalena.