Amaya P. GIÓN
El galvanizado, el recubrimiento de los metales para evitar su corrosión, como una moneda, parece tener su cara y su cruz. La sociedad anónima Galvanizados Avilés se prepara en el polígono de la ría para comenzar a fabricar antes de que finalice el año mientras una de las dos líneas de galvanizado de Arcelor-Mittal continúa parada por la crisis. Poco tienen que ver, en todo caso, las actividades de una y otra. Lo que galvaniza el gigante siderúrgico es la chapa que fabrica, una materia prima y un único producto. La nueva firma del polígono empresarial, en cambio, recubrirá piezas ya terminadas, desde tornillos hasta el chasis de un aerogenerador, por ejemplo; en suma, cualquier estructura de hasta dieciséis metros de largo. También Hiasa (Hierros y Aplanaciones S. A.), con sede en el polígono corverano de Cancienes, cuenta con su propia línea de galvanizado. En ella trata los productos que fabrica relacionados con la construcción y el equipamiento vial. Mientras Galvanizados Avilés abre sus puertas con optimismo, las líneas de Arcelor-Mittal y de Hiasa capean como pueden los efectos de la coyuntura económica que toca de lleno a sus mercados.
La compañía que preside el magnate indio Lakshmi Mittal decidió parar el pasado 1 de diciembre las dos líneas de galvanizado de Avilés ante la gran caída de ventas que estaba sufriendo el sector automovilístico, el principal cliente de la planta. Una de ellas comenzó a funcionar de nuevo tras la reapertura, durante el verano, del horno alto B de Veriña. En las instalaciones avilesinas se galvaniza la chapa que se destina a la automoción y electrodomésticos. La ecuación es sencilla: la bajada de producción conlleva menos fabricación de chapa y, por tanto, menos material que galvanizar.
La nueva empresa del polígono de la ría, en cambio, es una planta de galvanizado que oferta sus servicios a terceros, además de a los socios que la conforman. Ofrece la posibilidad de proteger frente a la corrosión tanto piezas como cualquier tipo de estructura metálica ya terminada. Para ello cuenta con una cuba de dieciséis metros de largo, la mayor del país, para poder galvanizar estructuras de grandes dimensiones. Se trata de una planta multiproducto que, a diferencia de las líneas de Arcelor (sólo se galvaniza un producto, su propia chapa) puede tratar prácticamente cualquier pieza y estructura de acero.
Avilés da cabida, así, a las tres opciones posibles del proceso de galvanizado: el de Arcelor-Mittal, para un único producto, la chapa; el de Hiasa, para el tratamiento anticorrosivo de sus propios productos, y el de Galvanizados Avilés, multiproducto, que nace con la ventaja de poder ofrecer sus servicios a una amplia gama de clientes, desde talleres a ingenierías.