Saúl FERNÁNDEZ
Adolfo Camilo Díaz (Caborana, 1963) es un autor hiperactivo. Presenta ahora sus dos nuevas creaciones: una novela y una obra de teatro. El guión, «Terapia» («Xébana»), llevaba más de treinta años olvidado en un cajón y ahora, por fin, sale a la calle. «Advenimientu» es la penúltima historia del escritor allerano. En 2008 ganó el premio «Xosefa Xovellanos», el más prestigioso de la narrativa en lengua asturiana, un galardón que Díaz ya había obtenido en otras tres ocasiones más.
El escritor, que coordina las actividades culturales de Corvera, define «Advenimientu» como «una historia de muerte más allá del amor, un brutal descenso a los infiernos» que protagoniza un psicoantropólogo que debe investigar la naturaleza de una aparición de dos semiesferas misteriosas en una vieja casa que habitan un hombre y una mujer. Díaz aseguró que su intención no era otra que la de «introducir en un entorno maravilloso la más desgarradora y desasosegante realidad». El allerano no oculta en «Advenimientu» su devoción por Julio Cortázar, Ray Bradbury o Richard Matheson.
«Terapia», por su parte, es la primera obra de teatro escrita por Adolfo Camilo Díaz. Se trata de una comedia que mezcla el sainete tradicional asturiano con los golpes de «slapstick» (humor con tartas de merengue). El grupo «Güestia» -que dirigía el propio Díaz y en el que participaron actores como Carmen Belén Jiménez o el ahora escritor Xuan Bello- estrenó esta función en el año 1981. El guión se estructura en cinco escenas que protagoniza el señor Teatro, enfermo que necesita de un psicoanalista. En las consultas se hace repaso de varios momentos fundamentales de la historia de la dramaturgia: desde los griegos al teatro del absurdo. El espectáculo que montó «Güestia» a partir del texto de Díaz se representó en más de cien ocasiones entre los años 1981 y 1985. Con la versión musical de «Terapia» (1983) nació el grupo de rock «Güextia», uno de los más destacados de la escena ochentera en Asturias (en 1987 publicó el LP «Inaux»). En la actualidad el grupo aficionado «El Milagro de Cancienes» ha devuelto a la vida la comedia de Díaz.