Amaya P. GIÓN
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) ha conseguido sumergir dos tramos más de tubería del que será el gran desagüe submarino de la comarca, el emisario de Xagó. No obstante, el mal estado de la mar y el inicio de la invernada obligan a retrasar hasta la próxima primavera la conclusión del plan de saneamiento de la ría avilesina, como ya informó este periódico, si bien gracias a los trabajos de las últimas semanas sólo falta por ejecutar un tercio de la obra de ingeniería submarina.
Entre agosto y mediados de octubre se han conseguido fondear cuatro de los seis tramos de tubería submarina que conformarán el emisario, por lo que restan sólo dos fondeos para concluir la obra. Habrá que esperar, previsiblemente, hasta la próxima primavera para que se vuelvan a dar las «ventanas» de mar que permiten realizar estos delicados trabajos.
Hidrográfica ya comunicó que este retraso no interferirá en la evacuación de las aguas residuales, que se continuarán vertiendo de forma provisional a la ría una vez tratadas en la depuradora de Maqua.
El emisario submarino de Xagó y el colector de vertidos industriales de la margen derecha, también en ejecución y que está cumpliendo los plazos previstos, constituyen las dos últimas piezas del puzle del saneamiento avilesino.
El plan concluirá casi dos décadas después de echar a andar, con un coste que supera los 122 millones de euros. El ambicioso proyecto comenzó en 1992, y diversos avatares, muchos de ellos políticos, lo han sometido a continuos retrasos. La empresa FCC es la adjudicataria de las obras.