Vanessa PARAPAR
Dicen algunos que ir a hacerse un tatuaje y encontrarse con unas condiciones óptimas de higiene es hoy harto complicado debido a que los estudios que realizan dibujos y perforaciones en la piel se rigen por la normativa legal de la peluquería y la estética. En cuestión de meses, en cambio, el gobierno regional va a implantar una normativa de higiene y salud que deberán cumplir los establecimientos ubicados en el Principado que se dediquen a las prácticas de tatuaje, micropigmentación, perforación cutánea u otras técnicas similares de decoración corporal. Un estudio avilesino presume de ser el único de Asturias que cumple la normativa de sanidad más estricta de España, la catalana.
«Cuando montamos este estudio, hace cinco años, nos regimos por esta normativa. Contamos con una sala de esterilización, salas de trabajo separadas, un servicio de recepción, etcétera. En definitiva, tenemos las mismas prestaciones de higiene que un quirófano para proporcionar seguridad y calidad a nuestros clientes», explicó Juan Manuel García, tatuador y responsable del negocio avilesino «Xuama tattoo».
De lo más novedoso es también el láser «Ink Hunter» que utilizan en este establecimiento. «Esta técnica cosmética es perfecta para la eliminación de tinta negra en la piel, aunque también puede quitar colores rojos, azules y marrones dependiendo de su composición. Pero lo más importante: ni deja señales ni quema», contó el tatuador, que dibuja y colorea cuerpos desde los veinte años. El reciclaje, como en cualquier profesión, es vital para el negocio. «Xuama», como es conocido Juan Manuel García, asiste a cursos y congresos tanto a nivel nacional como internacional.
El estilo de «Xuama» evoca una marcada influencia de los cómics modernos así como una tendencia «new school». «Me gusta tatuar en color. La fantasía con un toque realista es una de mis pasiones», explicó García. «En nuestro estudio contamos con Ariel, que domina el "dark ". Las sombras y el predominio del blanco y el negro son sus máximos aliados», relató Xuama, que también cuenta con un estudio en Oviedo.
Según cuenta el empresario, las preferencias de sus clientes van cambiando al igual que lo hacen las modas. «Hubo una época en la que los tribales eran los reyes de los estudios. Lo que domina ahora el mundo del tatuaje son las fechas, los nombres, etcétera. La gente se tatúa lo que realmente quiere recordar siempre, lo que ama. La cara de un ser querido o el nombre de un hijo es algo que siempre vas a tener claro en la vida», explica el artista avilesino mientras pinta uno de esos nombres queridos en la piel de uno de sus clientes.