Teresa CEMBRANOS
La dirección del PSOE avilesino impuso anoche su criterio y obliga a que la alcaldesa, Pilar Varela, excluya a IU del debate de las inversiones que se ejecutarán con cargo al canon del agua. Tras casi dos horas de reunión, la ejecutiva del partido emitió una resolución -ya redactada con anterioridad- en la que se afirma que se abrirá una negociación sobre el destino de los 37,1 millones de euros que recibirá el concejo por el cambio de gestión del servicio. Y en ese debate se «excluirá a quienes no han hecho otra cosa que desligitimar el proceso».
El PSOE recuerda que IU calificó el ingreso adicional de «financiación por la puerta de atrás» y «venta del patrimonio público». Y califica de «cínica» la actitud de IU al haber «puesto en duda la honestidad de los concejales y luego ser los primeros en querer decidir» sobre la aplicación del canon.
La decisión de excluir a IU del debate ya fue adelantada por el secretario general del PSOE local, Álvaro Álvarez, en una entrevista con LA NUEVA ESPAÑA el pasado 13 de septiembre. Sin embargo, su propuesta no fue secundada por la Alcaldesa, Pilar Varela, que abogó por debatir de forma íntegra todas las inversiones previstas incluyendo a IU en la discusión. «El debate de las inversiones es único, no puede llevarse por partes: eso incluye el canon del agua, el plan A, las aportaciones estatales...», afirmó a este periódico el 1 de octubre. Días antes, en el Pleno, había asegurado que «todos los concejales» participarían en la discusión.
La diferencia de criterio no hizo más que ahondar las discrepancias entre Varela y Álvarez. La concejala de Hacienda, Ana Concejo, responsable de la elaboración del Presupuesto, aseguró el pasado lunes en este periódico que el debate sobre las inversiones del canon quedaría fuera de las cuentas de 2010: era la clave para que IU no tuviese la tentación de rechazar el Presupuesto, que conduciría a la inmediata disolución del pacto de gobierno.
Ayer, en la ejecutiva, en cambio, el clima fue más tranquilo, sin choque de posturas. Por asentimiento, todos los miembros acataron la resolución propuesta por el secretario general. También lo hizo Pilar Varela, que tras la reunión y unos minutos de charla privada con Álvaro Álvarez aseguró: «La decisión del partido es buena y no creo que haya tensiones por que IU no participe en el debate». «IU es nuestro socio y tiene que comprender cuál es la situación. Ha habido demasiadas tensiones a lo largo del proceso de cambio de gestión del servicio. No obstante, el pacto está por encima y servirá para poner en marcha la nueva centralidad, la integración urbana o la política de vivienda. Cada una de las cosas tiene su dimensión», argumentó Varela.
Y pese a lo afirmado hace apenas un mes, Varela dijo ayer que los debates del presupuesto y el de las inversiones del canon son diferentes, aunque tengan relación. «No será difícil que nos pongamos de acuerdo con IU en el presupuesto», apuntilló antes de abandonar sola la sede del partido.
Álvaro Álvarez aseguró que el dinero procedente del canon del agua se destinará «a mejorar las infraestucturas públicas, hacer nuevos equipamientos en los barrios y amortizar deuda municipal a largo plazo, para posibilitar un mayor margen de maniobra en las decisiones económicas futuras del Ayuntamiento». También se creará un fondo municipal para incentivar iniciativas emprendedoras. La resolución del partido concluye con un reconocimiento al trabajo del grupo municipal socialista en el proceso de creación de una empresa mixta.
IU mantuvo ayer silencio ante la decisión del PSOE, aunque horas antes, el coordinador local de la coalición, el también concejal Fernando Díaz Rañón, había asegurado: «Es imposible que IU se quede fuera del debate del canon, y tampoco creo que el PSOE nos vaya a echar fuera del gobierno local».
Con su decisión, la ejecutiva pone en manos de IU la palabra sobre el pacto ya que deja vía libre para que apoye el presupuesto, pero al tiempo castiga a la coalición por sus discrepancias con el plan de los socialistas y el PP (con apoyo de ASIA y No Adscritos) para cambiar la gestión del agua. Se abre así otro capítulo de tensión.