Juan C. GALÁN
Las peñas que año tras año participan en la celebración del Antroxu avilesino consideran «un matiz con poca importancia» la decisión del Ayuntamiento, consensuada con las asociaciones carnavaleras, de variar en 2011 la fórmula de elección del Rey del Goxu y la Faba. La nueva estrategia fue el resultado de una reunión tensa y maratoniana en la que, según alguno de los participantes, el Ayuntamiento llegó a intentar imponer un Rey de transición para el carnaval de 2010, lo que iba en contra de la elección de los vigentes Reyes del Goxu, la Peña Versalles, que habían escogido a «Los Haique» como Príncipes de Carnaval. Tras un tenso debate, la edil de Festejos, Ana Hevia, aceptó aplazar su decisión para 2011, año en el que el Rey del Goxu será elegido por una «Gran Orden» carnavalera, y no directamente por los Reyes salientes.
«Que haya polémica significa que algo está vivo», señala un integrante de una de las peñas. «Quizá el Ayuntamiento tenga razón en que haya que cambiar la fórmula de elección de los Reyes y abrirlo a la comunidad, pero creemos que el espíritu del Antroxu no va a cambiar. Seguirá siendo una fiesta del pueblo y para el pueblo», añade el mismo peñista, que reivindica asimismo el espíritu popular del Carnaval, que lo ha distinguido de otros antroxus asturianos.
En similares términos se expresa José Ángel Del Río, de la Cofradía de la Sardina Arenque, uno de los históricos del Carnaval avilesino. «Lo de la elección del Rey del Goxu a veces era un cachondeo, y puede que esté bien cambiar la fórmula, pero el Carnaval no va a cambiar. El calendario está muy bien estructurado y el Ayuntamiento seguirá poniendo el dinero y dirigiendo el cotarro. Lo importante es recuperar a la gente y que los chavales se reenganchen», comenta Del Río, que recuerda el fracaso de anteriores intentos de formar una «Gran Orden» carnavalera por tensiones con los peñistas.
Las asociaciones minimizan el impacto del nuevo protocolo, aunque piden que la figura del Rey del Goxu se respete y que la «Gran Orden» no sea un ente cerrado.