Vicente MONTES
El secretario general de la Federación Socialista Asturiana, Javier Fernández, recomendó semanas atrás al líder del PSOE avilesino, Álvaro Álvarez, que no ejecutase una ruptura del pacto de gobierno con Izquierda Unida en Avilés, según pudo saber este periódico de fuentes socialistas. En una reunión que se celebró en Oviedo, Fernández planteó al secretario general avilesino que lo idóneo sería mantener las buenas relaciones con IU hasta el final de mandato. Este criterio fue expuesto por Fernández sin establecer ninguna relación entre el acuerdo de Avilés y el de Asturias, sino basándose en el parecer que la dirección regional del partido ha mantenido en otros casos de conflicto con la coalición, como el sucedido en Mieres. Fuentes de la FSA declararon ayer que el partido ni confirma ni desmiente la existencia de esa reunión. Tampoco la dirección regional del partido quiso hacer ninguna declaración sobre el último episodio de tensión en el gobierno de Avilés.
En todo caso, la recomendación de Javier Fernández no pasa de ser eso: una sugerencia. El PSOE considera que la decisión sobre los pactos locales compete a las agrupaciones municipales, que tienen autonomía en sus decisiones sobre las alianzas. Sin embargo, la FSA sí cree que mantener las alianzas da más estabilidad a los gobiernos.
El criterio de la dirección regional ha calado en algunos sectores del partido. Así, fuentes próximas al sector ugetista en Avilés señalaron que «dada la situación económica y la altura de mandato, lo mejor sería impulsar proyectos que mantener una crisis en el gobierno». No obstante, esta opinión contrasta con la que trasladan asistentes a la ejecutiva celebrada el pasado miércoles en el PSOE avilesino donde, aseguran, «el malestar con el comportamiento de Izquierda Unida era más que evidente y generalizado».
En medios socialistas se daba por hecho que con el comienzo del curso político se produciría una ruptura del pacto. Sin embargo, la batalla ha sido ahora por la inclusión o no de IU en la negociación de las inversiones con cargo al canon del agua. Indirectamente, la decisión de excluir a la coalición ha vuelto a tensar el pacto, pero esta vez es IU la que debe decidir el paso irreversible: el rechazo al presupuesto municipal.