T. C.
Residentes de la avenida de San Agustín agradecieron ayer la labor que realiza la Policía Local para evitar que jóvenes con monopatines molesten a las comunidades de vecinos. «Los chavales que van en monopatín nos tratan fatal. Nos insultan e, incluso, nos amenazan. En nuestra comunidad de vecinos llevamos más de 3.000 euros gastados en reponer jardineras y baldosas que ellos rompen. Si no fuera por la Policía Local, aquí sería imposible vivir», aseguró una de las vecinas afectadas. La misma residente comentó que los jóvenes aprovechan cualquier hora del día y la noche para andar con el monopatín, «con el incordio que eso supone».