Salinas, Inés MONTES
Los desprendimientos en la playa de Los Gigantes en el municipio canario de Santiago del Teide, que ocasionaron la muerte de dos mujeres el pasado domingo, han puesto en alerta a los usuarios de las playas de Salinas y, sobre todo, del Cuerno. Los bañistas demandan a Costas medidas para evitar los argayos. El pasado mes de diciembre, cuando los fuertes temporales causaron destrozos en la playa de Salinas, el jefe de la Demarcación de Costas en Asturias, Ramón Galán, manifestó que estaba a la espera de que la Dirección General de Costas autorizase la ejecución del proyecto de estabilidad de la cara oeste de La Peñona. Uno de los objetivos de esas obras es evitar los argayos en la playa del Cuerno.
Hace años que Costas tiene redactado el proyecto para La Peñona y el Cuerno y su ejecución depende de que el Ministerio apruebe la partida económica para su financiación. Un cartel, ya en estado muy deteriorado, advierte a los usuarios de que la playa del Cuerno es peligrosa para el baño. Los vecinos de Salinas llevan años reclamando las anunciadas obras de estabilidad de La Peñona que evitarían los peligrosos desprendimientos que periódicamente sufre la playa del Cuerno.
La Asociación de Vecinos «Amigos de Salinas» lleva años también alertando del mal estado de La Peñona. «Costas tiene que tomar medidas para proteger La Peñona porque corre el riesgo de partirse en dos», afirmó el presidente de la entidad vecinal, Eloy Martínez Argüelles.
Los argayos también se prodigan en la ladera de Pinos Altos. En los últimos años, las obras de drenaje en las inmediaciones del área recreativa de Pinos Altos han frenado los desprendimientos en algunas zonas pero se han intensificado en otras. Desde el invierno pasado, el aparcamiento público que hay a la altura de la playa del Cuerno, en las proximidades de la entrada al túnel Salinas-Arnao, está prácticamente inutilizado por la gran cantidad de tierra que arroya hasta llegar casi a la carretera. Los operarios municipales han limpiado el aparcamiento en varias ocasiones, pero los desprendimientos continúan.