Juan C. GALÁN
Asturias y el mar mantienen una íntima relación. Sin embargo, los estudios sobre la biodiversidad marina en los centros escolares de la región es, en opinión de los departamentos de Ciencias de los institutos asturianos, a todas luces insuficientes. Para llenar este vacío, el Centro de Profesores y Recursos (CPR) de Avilés inició ayer un seminario dedicado en exclusiva a la fauna y flora submarina asturiana. El curso, dirigido a profesores de Secundaria de la comarca de Avilés, se desarrollará hasta el 26 de noviembre.
Casto Lorenzo Fernández Ovies, profesor del Instituto Carreño Miranda, y su homólogo en el Cristo del Socorro de Luanco, Roberto Fernández, son los responsables de un curso que intenta impregnar a los 26 docentes participantes de la curiosidad, que luego deberán transmitir a sus alumnos. «La idea del seminario es despertar en las generaciones futuras ideas conservacionistas», asegura Fernández Ovies.
El Cañón de Avilés será uno de los temas prominentes del curso. La zona abisal, que se encuentra a escasas millas de la costa avilesina, es una de las que Adena pretende catalogar como área medioambiental protegida, al igual que El Cachucho, en Llanes. «La fauna del Cañón de Avilés es riquísima y merece ser área protegida pero antes debería catalogarse exhaustivamente la flora y fauna que contiene. No se puede proteger lo que no se conoce», señala el profesor del Carreño Miranda. Ahí radica, en opinión de Casto Fernández Ovies, el retraso en la catalogación del cañón como área protegida. «Son 4 kilómetros de profundidad y una orografía muy complicada, lo que dificulta la exploración», sostiene el docente.