Luanco,
Illán GARCÍA
Eulogio Varela, Rosa González del Valle, Ramón Vega, Valentín Suárez y José María Martínez son quizá las personas que más han hecho por el Museo Marítimo de Asturias (MUMA), ubicado en el corazón de Luanco. La dirección del centro museístico decano de la región decidió por este motivo bautizar con sus nombres a cada una de las cinco salas que forman el complejo cultural. Y es que estos personajes están ligados al centro antes, incluso, de su apertura. Todos lo vieron nacer y crecer.
Varela, por ejemplo, primer director del MUMA y diseñador del proyecto, fue el impulsor en su día de una campaña gracias a la que se recaudaron 1.533 de las antiguas pesetas. El objeto de los dineros: crear el primer museo de Asturias. Entonces los medios económicos eran escasos. En 1952 llegan nuevos fondos. El Ayuntamiento aumenta la asignación para el museo a 10.000 pesetas y Marcelino Rodríguez González del Valle, un cubano que veraneaba en Gozón, donó 30.000 pesetas más. Al año siguiente entregó 80.000 más.
Este dinero permitió mejorar los locales y adquirir un buen número de maquetas de barcos, según explica el director del MUMA, José Ramón García. El museo decidió así dar el nombre de la sala I a este mecenas, pero Rodríguez declinó la oferta en favor de su madre, Rosa González del Valle. «Esto supuso un homenaje a los emigrantes que se dirigían a Cuba a labrarse un porvenir», sentencia García.
La sala II es un homenaje a Eulogio Varela que, además de ser promotor del museo, adquirió numerosos libros para enriquecer la biblioteca del centro. En 1993, la dirección del Museo decide bautizar la sala III con el nombre de Ramón Vega, alcalde de Gozón en 1948 e impulsor institucional del centro. Vega propuso la idea de Eulogio Varela a la Corporación municipal y ésta aprobó la construcción de un museo del mar después del éxito de las exposiciones de artesanía de malla, maquetismo y pintura que se venían realizando en Luanco por aquellos años.
La sala IV lleva desde el año 1995 el nombre de Valentín Suárez Viña, impulsor de una escuela de maquetistas en los años cuarenta donde aprendieron el oficio un buen número de jóvenes gozoniegos. Muchos de los ejemplares que se realizaron en aquel taller se exponen ahora en el Museo Marítimo de Luanco. La última sala, la V, recibe el nombre de José María Martínez Hidalgo, «un gran colaborador del Museo», según destaca García. Hidalgo hizo varias donaciones al centro luanquín, aportó numerosas ideas y orientaciones al diseño actual del Marítimo y, entre otras labores, fue durante 25 años director del Museo Marítimo de Barcelona.
Sala Ramón Vega Gutiérrez
La sala Ramón Vega Gutiérrez se dedica a quien fue alcalde de Gozón en 1948. El entonces regidor fue uno de los impulsores del proyecto que le presentó Eulogio Varela, promotor de la idea de construcción del Museo Marítimo, tras el éxito de las exposiciones de artesanía de malla y maquetismo que se venían realizando en los años cuarenta. Vega presentó ante el Pleno la propuesta de Varela y se aprobó por unanimidad. La sala versa sobre la historia de la navegación.
Sala José María Martínez Hidalgo
La sala José María Martínez Hidalgo está ligada a una de las personas que más han colaborado con el Museo Marítimo a través de donaciones. El que fuera durante 25 años director del Museo Marítimo de Barcelona aportó numerosas ideas para el desarrollo del centro luanquín. Esta sala que se ubica en la primera planta es la continuación de las anteriores y versa sobre la historia de la navegación.
Sala Eulogio Varela
La sala Eulogio Varela está ubicada en la planta baja y se dedica al impulsor de la construcción del Museo Marítimo en Luanco y posterior primer director del centro. Varela inició una campaña para captar fondos con la que recaudó 1.533 pesetas.
Sala Rosa González del Valle
La sala Rosa González del Valle se dedica a una emigrante luanquina en Cuba. Su hijo, Marcelino Rodríguez, donó en 1952 unas 30.000 pesetas de la época y posteriormente unas 80.000 más. Marcelino Rodríguez rechazó la designación y propuso la de su madre.
Sala Valentín Suárez Viña
La sala Valentín Suárez Viña recuerda el nombre de un profesor de una escuela de maquetismo naval de los años cuarenta. En ese centro muchos luanquinos aprendieron a desarrollar la difícil técnica del maquetismo. La mayoría de las obras que se hicieron en ese taller se exponen en la actualidad en el Museo Marítimo de Luanco. La sala dedicada a Valentín Suárez Viña también se dedica a la historia de la navegación.