Myriam MANCISIDOR
Son talleres que abren una puerta a la esperanza para salir del túnel del desempleo. Desde ayer se apoyan en estas iniciativas 24 beneficiarios del salario social básico inscritos en los cursos que promueve la concejalía de Purificación García Villadonga (IU) sobre cocina y reparaciones del hogar. El objetivo de los talleres es que los participantes -mujeres sin estudios, inmigrantes y minorías étnicas- aprendan un oficio y encuentren un trabajo a medio o largo plazo. Por ahí empieza su inclusión social. En Avilés, no obstante, hay muchas más personas que precisan ayuda: el Ayuntamiento tramitó en lo que va de año, hasta el 31 de octubre, 318 solicitudes de salario social, 79 más que en todo 2008. Entonces el número de personas que reclamaron la prestación económica ascendió a 239.
«El repunte en la evolución de las peticiones es importante y tal vez influye que la lista de espera se ha reducido a tres meses», explicó Ana Castaño, técnica de Servicios Sociales. La mayoría de los solicitantes (177) son mujeres, generalmente con cargas familiares. Las personas que ya se benefician de esta prestación que tramita el Ayuntamiento y concede el Gobierno regional también ha aumentado en los últimos meses. El número de personas que a 30 de septiembre cobraba la paga del salario social era 820, en agosto de 803 y en julio de 791. «Las cifras van en constante aumento», subrayó Castaño. Y destacó: «Al igual que ocurre con las peticiones, el porcentaje de mujeres que reciben la ayuda es de un setenta por ciento frente a un treinta por ciento de hombres».
Castaño manifestó, además, que en Avilés se dan casos de personas que viven en el mismo domicilio y que reciben más de una paga. «Es lo que nosotros llamamos unidades económicas de convivencia, un nombre a simple vista complicado que significa que en una misma vivienda puede haber dos personas mayores que reciben una ayuda y que viven, por ejemplo, con un hijo que también tiene una paga», aclaró Ana Castaño, quien participó junto a la concejala de Servicios Sociales en la inauguración de los talleres de cocina básica y reparaciones domésticas dirigidos a personas beneficiarias del salario social en riesgo de exclusión social. Ambos cursos se prolongarán hasta diciembre y están enmarcados en el plan autonómico de inclusión social (2009-2011). Los asistentes podrán, en el caso del taller de cocina, obtener el carné de manipulador de alimentos. Los de reparaciones domésticas recibirán clases de fontanería, electricidad, pintura, albañilería y carpintería.
La concejala de Servicios Sociales, Purificación García Villadonga, inauguró ayer cuatro talleres de psicomotricidad dirigidos a personas mayores de 60 años y orientados a mejorar el estado de salud general , desde la capacidad mental (memoria, concentración y atención) a la capacidad física (movilidad, flexibilidad). La responsable del programa, María del Carmen Castro, destacó además la oportunidad de «hacer grupo» que genera este tipo de actividades. En la imagen, asistentes a la presentación de los talleres, ayer, en el centro de El Foco.