JUAN GARCÍA
MILITANTE DEL PP
Está, está! Lo notan, ¿no? Pues no les digo nada cuando mañana decida definitivamente dar ese ansiado paso por el que ya muchos clamamos.
La ya histórica frase de Sabino a su interlocutor «ni está ni se le espera», cuando el general Armada quería llegar a la Zarzuela y no era precisamente deseada su llegada, me sirve hoy (dándole justamente a su lectura el efecto contrario) para pedir desde estas líneas a Francisco Álvarez-Cascos su llegada a Asturias para que definitivamente con la ayuda de «todos» poder poner orden y concierto, primeramente en su Dulcinea del Toboso política, el Partido Popular, y más tarde en «ese recreo que ojalá nunca haya perdido» llamado Asturias.
Así que, Francisco, ya sabes, cuentas con lo que ningún político cuenta salvo cuando están próximas unas elecciones; cuentas con la gente, con las bases, con el activo más importante de una sociedad, de un partido, de una empresa. Debemos entre todos intentar invertir la escala de valores que la actual clase política practica y ser nosotros, los ciudadanos en general, los principales actores y beneficiarios de los efectos que por decisiones políticas se acuerden en momentos concretos. Ya está bien de tanto personalismo, de tanta altivez, de tanto egoísmo, de tanta trampa, de tanto desprecio, de tanto desplante, de tanto beneficio personal; quizás exista una manera diferente de hacer las cosas.
Necesitamos los ciudadanos seguir notando cada día los efectos beneficiosos que las decisiones políticas producen sobre aquellos. Apreciados y apreciables eran los tramos de carretera que en cortos intervalos de tiempo los asturianos notábamos y disfrutábamos en nuestras autovías estando tú al frente entonces del Ministerio de Fomento. Apreciables y apreciados eran los comentarios y elogios que tus compañeros de partido hacían por aquel entonces de ésta y otras cuestiones en las que tú participabas; qué distintas maneras «políticamente correctas» tienen hoy en día al manifestarse sobre tu posible entrada en activo en la política asturiana. ¿Tanto has cambiado, Francisco? ¿Por qué no responden con sinceridad? ¿Es que mojarse significa huir del agua fría, cuan gato escaldado? ¿Escaldados de qué, por qué? ¿No será temor al trabajo arduo que puedas llegar a imprimir, para poder ganar las próximas elecciones autonómicas? ¿Cómo se puede seguir liderando y perdiendo sucesivas convocatorias electorales y no pasar nada, y no dimitir nadie, y seguir todo igual, y cambiar algo para que no cambie nada?
Yo, como militante del PP, exijo equipos ganadores, equipos queridos y apreciados por los ciudadanos, equipos integradores, equipos eficientes, responsables, libres de «ataduras aparatistas». Eso hoy en día puede llamarse un equipo de éxito. Eso es precisamente lo que mucha gente queremos para el Partido Popular: éxito.
Recibe en mi nombre y en el de otros muchos, como así me han participado, nuestra calurosa bienvenida a tu casa, al Principado de Asturias. Tu casa natural.