Teresa CEMBRANOS
El primer temporal de lluvia y viento de la temporada dejó un reguero de inundaciones en diferentes puntos de la ciudad y de la comarca de Avilés. Los más importantes, en el centro de servicios universitarios y en la iglesia de los Padres Franciscanos. Además, la Policía Local clausuró el parque de Ferrera por precaución, lo mismo que el Puerto, que estuvo cerrado al practicaje durante toda la jornada. La flota pesquera también quedó amarrada en los muelles.
Respecto al centro de servicios universitarios, su directora, Marta Elena Díaz, se vio obligada a cerrar la sala de estudios como consecuencia del agua que entraba por las ranuras de las ventanas, así como la que se filtraba por su propio despacho y por una columna. «Esto ya no es de recibo. Mandé cerrar la sala por la gran cantidad de agua que entraba que, además, rozaba la instalación eléctrica. Si le pasa algo a los estudiantes, la responsable soy yo», afirmó la directora.
Díaz se puso ayer en contacto con el Vicerrectorado de la Universidad para trasladarle los problemas que hay en el edificio, que no son puntuales, para que les ponga remedio. «La obra del edificio está mal hecha y los responsables de que el proyecto del centro de servicios universitarios se ejecutase mal son los arquitectos. Ellos tienen que responsabilizarse del arreglo del tejado. Aún nos queda un largo invierno soportando esta situación», aseveró la directora.
En la iglesia de los Padres Franciscano, por su parte, se inundó un lateral de la capilla, mientras que en el parque del Muelle su hundió parte del paseo de la rosaleda. Los agentes de la Policía, además, tuvieron que ordenar la retirada de dos ramas en sendos árboles de la calle Martinete y la avenida de la Constitución, junto a la entrada del Colegio de Santo Tomás. El agua también anegó una zona verde que hay junto al Colegio de El Quirinal (en la calle Ramón Granda) y que, además, es el acceso de los niños de Primaria al centro. Los padres reclaman que se asfalte esa zona y así evitar que el lugar se convierta en un «barrizal» cuando llueve.
Además, se produjeron inundaciones en la calles de Rivero y Santa Apolonia, en la avenida del Lugo (a la altura del lavadero) y en las glorietas de la AS-238, en sentido Luanco, y la de Buenavista. El río Arlós, por otra parte, estuvo semidesbordado.
En Castrillón, la Policía Local puso señales en los accesos a La Peñona prohibiendo el paso durante las horas de alta mar, mientras que en Luanco (Gozón), como consecuencia de las fuertes lluvias, se inundaron varias calles al quedar desbordado el alcantarillado.