S. FERNÁNDEZ
El Carnegie Hall y el Centro Niemeyer han acordado una colaboración mutua en materia cultural para los próximos años. Clive Gillson, director artístico de la prestigiosa sala de conciertos neoyorquina, ha anunciado una visita al Principado los días 3 y 4 de diciembre con el fin de detallar el trabajo en común que se desarrollará en Avilés. Según un portavoz del Centro Niemeyer, el compromiso se enfoca hacia la organización de espectáculos musicales y la realización de actividades educativas en las que participarán los músicos de la Academia, un programa conjunto patrocinado por el Carnegie Hall, la Juillard Scholl of Music y el Instituto de Música de Weill.
El Centro Niemeyer amplía con esta alianza neoyorquina su colaboración con otras instituciones culturales extranjeras. En el mes de diciembre de 2007, recién constituida la Fundación Centro Niemeyer, la villa de Avilés acogió un encuentro con los responsables del Barbican, de Londres; el Pompidou, de París; el Lincoln Center, de Nueva York; la Biblioteca de Alexandria, en Alejandría; la Opera House, de Sidney, y los centros de Tokio y Hong Kong.
La sala de conciertos norteamericana abrió sus puertas en el año 1891en plena Sétima Avenida, a dos manzanas de Central Park, en la exclusiva isla de Manhattan. Esto, el prestigio exclusivo, ha caracterizado el trabajo llevado a cabo en el Carnegie Hall desde el principio. Para la inauguración oficial, en 1895, organizó un concierto que contó con la dirección uno de los compositores rusos más destacados en aquel momento: Tchaikovski.
La dirección de la institución neoyorquina fundada por Andrew Carnegie programa, a lo largo del año más de doscientas actuaciones de todo tipo: desde música clásica a jazz o rock and roll.
La historia secular del Carnegie Hall ha estado siempre amenazada por la piqueta. La sala de conciertos permaneció en manos de la familia Carnegie hasta comienzos de los años veinte. Lo adquirió una corporación inmobiliaria con el fin de aprovechar el solar. Intentó en varias ocasiones que la Filarmónica de Nueva York se asentara en la sala, pero nunca se dio esta circunstancia. Desde 1964 el edificio original está protegido.