Francisco L. JIMÉNEZ
El atraque del mercante singapureño «Ocean Friend» en el puerto de Avilés pasará a la historia de los muelles locales como uno de los más largos que se recuerdan: hasta seis días ha estado el buque dando vueltas entre Avilés y Cudillero en medio del temporal esperando a que se dieran las condiciones propicias para entrar en la ría y descargar las 45.973 toneladas de carbón que transporta en sus bodegas.
Tanto los técnicos portuarios como los responsables de la casa consignataria, Alvargonzález, dieron sobradas muestras en estos seis días de profesionalidad y compromiso con el puerto de Avilés para evitar que el barco acabase por poner rumbo a otros muelles y desembarcase en ellos su carga, que en los tiempos que corren -con los tráficos cayendo en picado- son un preciado tesoro para las cuentas de cualquier Autoridad Portuaria. Por dar una idea, las 45.973 toneladas de carbón que ya se están descargando en la dársena de San Juan de Nieva representan del orden del 12 por ciento del tráfico medio mensual del puerto avilesino. Es decir, que la llegada de un barco de estas características siempre es bienvenida y celebrada.
Las condiciones de la mar, con olas de siete metros y vientos de más de 70 kilómetros por hora en determinados momentos de los últimos días, hacían imposible meter el barco en el puerto. Así las cosas, desde el pasado miércoles, el primer día que se dejó ver el casco del «Ocean Friend» en la bahía de Salinas, fueron insistentes las negociaciones y la «labor diplomática» para asegurar el flete y evitar su marcha a otros lares. Además, el barco no podía fondear sino que el temporal le obligaba a estar en permanente movimiento dando proa, por seguridad, al oleaje. Finalmente ayer de tarde, a las 5, se abrió la anhelada «ventana» meteorológica que permitió el atraque.