Hay quien redime condena ayudando en trabajos que benefician a la comunidad, y hay también quien pone los medios para que eso sea posible. Por ejemplo, la asociación de vecinos de La Carriona, convertida recientemente en entidad colaboradora de la Oficina de Medidas Penales Alternativas. Con una renovada directiva, los vecinos de este barrio avilesino comenzaron a explorar la vertiente del trabajo comunitario en verano, cuando estaban enfrascados de lleno en la organización de las fiestas.
Francisco Miguel Mora, presidente de la entidad, explica que en los últimos días de agosto llegó a la asociación la primera de las dos personas que hasta ahora han realizado tareas voluntarias. «Lo tuvimos buzoneando publicidad, colocando banderines... Él fue muy colaborador y quedó muy contento, incluso hizo más horas de las previstas», señala. Cada persona que cumple condena de este modo tiene que justificar un número mínimo de horas de tarea.
Instituciones Penitenciarias envió a La Carriona un segundo voluntario el 27 de octubre, con una pena de 39 jornadas. Esta persona acude dos horas de lunes a viernes, y los sábados cuatro. «Está trabajando en las actividades que vamos a desarrollar de aquí a fin de año», apunta Mora.
¿Y por qué decidió la asociación de vecinos de La Carriona embarcarse en esta aventura? «Nos parecía interesante tener gente que colaborase con nosotros; además es una forma de poder ayudar», cuenta el presidente. La experiencia, de momento, es muy buena. «No hemos tenido ningún problema y nos ofrecen una mano de obra muy buena», dice Miguel. En contrapartida, la directiva de La Carriona procura que los voluntarios se sientan acompañados todo el tiempo.
La asociación vecinal espera seguir colaborando de este modo con la oficina responsable de las medidas penales alternativas. «Me parece muy interesante su colaboración para las asociaciones de vecinos», concluye Miguel.