Juan C. GALÁN
Las primeras lluvias del otoño han convertido en un barrizal la zona verde del Colegio El Quirinal contigua a la calle Ramón Granda, algo que ya se ha convertido en tradición a lo largo de los últimos diez años. El fangal se convierte en un peligro tanto para los escolares como para sus padres. La parcela en cuestión es la zona por la que los alumnos de tercero, cuarto, quinto y sexto de Primaria acceden al colegio, por lo que las malas condiciones del terreno en caso de lluvia ponen en peligro la integridad física de los pequeños, amén de las manchas de barro en ropa y zapatos.
Un grupo de padres ha mostrado su indignación ante la pasividad del Principado en el arreglo de la zona. «Llevamos diez años, que ya es decir, pidiendo al Principado que agrande la acera contigua a la zona verde, que ahora es mínima, pero no nos hacen ni caso», lamenta una madre.