Francisco L. JIMÉNEZ
Lejos de callarse, como le pidió la alcaldesa avilesina, Pilar Varela, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo (PP), volvió ayer a la carga en sus críticas al «tinglado opaco» montado por el PSOE en torno al Centro Cultural Niemeyer de Avilés y la Laboral de Gijón, «para que fluyan hacia esas ciudades los fondos públicos -elevando al cuadrado la discriminación contra Oviedo- y los fondos privados de empresas, en general ligados a contratos administrativos cargados de sobrecoste».
Según De Lorenzo, «la ausencia de control institucional de esas fundaciones hace que se muevan en el despilfarro más absoluto con directores, jefes de prensa, viajes, coches oficiales y vuelos en jets privados. Todo ello con dinero que al final, de una forma o de otra, sale del bolsillo de los asturianos». Razones éstas que llevan al regidor ovetense a aconsejar a la alcaldesa de Avilés, en relación a todo lo que rodea al Niemeyer, «menos frivolidad y menos despilfarro». Para Gabino de Lorenzo, «eso es lo que necesitamos y, sinceramente, creo que la señora Varela no estará en contra».
El alcalde ovetense repesca, para ilustrar sus críticas con un ejemplo, el caso de la visita que hizo en agosto el actor Brad Pitt a Avilés. «Estoy convencido de que la alcaldesa de Avilés, que es persona prudente y austera, se sonrojará el día que se haga público el coste multimillonario de la visita de Brad Pitt a Avilés y no tengo ningún empacho en decir que la misma solamente ha servido para que el presidente Álvarez Areces se haya hecho la fotografía del inicio del curso político después del verano», critica De Lorenzo.
Consciente de que sus últimas declaraciones sobre el Niemeyer, pronunciadas el sábado en el congreso de Nuevas Generaciones del PP de Asturias, levantaron ampollas en Avilés, De Lorenzo puntualiza que siempre ha estado «a favor del Niemeyer, incluso sabiendo que ese centro cultural se financia con el dinero de los asturianos, también de los ovetenses». Asimismo, desea «que termine felizmente la obra del Centro Cultural Niemeyer y que la actividad del mismo sea un éxito y una aportación para la región, aunque creo que se han rodeado mal en lo que a la futura gestión se refiere y que las empresas se van a rebelar contra tanto despilfarro».
No obstante, De Lorenzo deja claro que está «en contra de la existencia de "fundaciones de cartón piedra" financiadas por empresas públicas y privadas». A este respecto, aclara que la polémica expresión «convencer a punta de navaja» -la que utilizó para referirse «a la capacidad de persuasión que demuestran quienes consiguen la integración de esas empresas privadas en esas seudofundaciones»- «sólo fue una forma de hablar».
El alcalde de Oviedo se preguntó ayer si mecenazgos como los del Centro Cultural Niemeyer y Laboral son auténticos «o hay que devolver esos favores de otra manera, porque no existe ninguna empresa que regale dinero y mucho menos para despilfarro y excentricidades semejantes».
En las fundaciones de la Laboral y del Niemeyer se dan, según Gabino de Lorenzo, «situaciones tan llamativas como que la Autoridad Portuaria de Gijón financia generosamente las excéntricas actividades de la Laboral, pero ¿quién financia el Puerto de Gijón? Al final, todos los asturianos, con nuestros impuestos, somos los que vamos a acabar pagando el sobrecoste de su ampliación».
De Lorenzo asegura carecer de capacidad «para persuadir a las empresas privadas, más allá de una cantidad simbólica, para que formen parte de fundaciones y financien nuestras actividades culturales y, mucho menos, para gastarlo en chorradas inútiles que no aportan nada a la ciudad ni a la región. Carezco de fuerza moral y no practico esos métodos para reclutar el mecenazgo cultural de las empresas privadas. Por eso contemplo con estupor cómo en Oviedo la crisis económica nos obliga a reducir nuestra actividad sinfónica y lírica mientras la Fundación Niemeyer tiene recursos para pasear a los astros de Hollywood por la ciudad, incluidas las vías del ferrocarril que la siguen atravesando».