Saúl FERNÁNDEZ
El Sindicato Independiente de la Policía Local (SIPLA) va a proponer que la alcaldesa de Avilés sancione a Eloy Benito Calzón, jefe de la Policía Local, por haber cometido una falta muy grave, según el criterio de la central mayoritaria en el servicio de seguridad del Ayuntamiento. Manuel Jesús Villa, secretario general del SIPLA, aseguró que Calzón ordenó ayer que a partir de las tres de la tarde «se impida el aparcamiento delante de las instalaciones policiales y ordenó también que los coordinadores de cada turno denuncien a los compañeros que osen aparcar». Esta medida, según el SIPLA, ha ampliado la sima abierta entre los guardias y los jefes, y eso porque, según Villa, «el jefe y algunos privilegiados han desobedecido su propia orden; si ellos aparcan, ¿por qué no nosotros? Si tenemos que buscar aparcamiento en la zona azul, ¿por qué no ellos? No se puede despreciar de este modo a los subordinados», dijo. Para probar todas estas afirmaciones Manuel Jesús Villa señaló ayer a los fotógrafos un vehículo civil -«de un mando», aseguró-, que llevaba aparcado frente a la Comisaría local «desde las tres de la tarde».
Manuel Jesús Villa entiende que la medida impuesta por Calzón se suma «a una campaña de descrédito a la Policía Local desde el mes de agosto, una lucha antisindical, una persecución que comenzó en el mes de agosto, cuando intervinimos en una alcoholemia protagonizada por un político regional muy relevante», añadió el sindicalista. «Si quieren que nos pongamos en guerra, que tengan por seguro que lo haremos», añadió el sindicalista.
La intervención sirvió, del mismo modo, para reclamar del Ayuntamiento los resultados de una encuesta promovida por el Servicio de Seguridad y Salud, que, según el SIPLA, el gobierno local oculta a los sindicatos, «porque los resultados son muy graves, el riesgo psicosocial de trabajar en Avilés es muy alto», dijo Villa. «Estamos hablando de "mobbing"», concluyó.