Gijón, R. GARCÍA
Los tiempos de espera en el campo de la Justicia se habrán reducido en un treinta por ciento en 2012. La entrada en funcionamiento durante la próxima primavera de la nueva oficina judicial y el «esfuerzo» que el Gobierno central está realizando para modernizar los sistemas tecnológicos con los que trabajan los juzgados harán posible lograr este objetivo de mejora que se fijó ayer en Gijón el Ministro de Justicia, Francisco Caamaño, durante la inauguración de las VI Jornadas Nacionales de juntas de gobierno de los colegios de procuradores.
«La oficina judicial cambiará totalmente la idea que tenemos en la actualidad de los juzgados», sentenció el Ministro. Por una parte se reducirá el papeleo: «En un año la Audiencia Nacional sólo trabajará con los sistemas telemáticos». Por otra, se pasará de unos juzgados divididos en «compartimentos estancos» a otros en los que «el juez estará apoyado por sistemas comunes a todos los magistrados que trabajarán en la ejecución de las sentencias», explicó el Ministro de Justicia.