Myriam MANCISIDOR
Un año más y ya van veintiséis. La Asociación Coral Avilesina inauguró ayer el tradicional certamen coral «Villa de Avilés» en el auditorio de la Casa de Cultura con la presencia de tres agrupaciones llegadas desde Valladolid, Madrid y Valencia. Antes de las actuaciones, el colectivo entregó sus insignias de oro a Justo Ureña, cronista oficial de la villa, y a Natalio Grueso, director del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. También aprovecharon la ocasión para nombrar presidenta de honor a María Cuenca, vinculada al fallecido Enrique Low, cardiólogo y miembro de la coral.
De Justo Ureña, el colectivo destacó su «brillante carrera profesional» y sus dotes como músico. «Es un buen paisano, la memoria viva de esta ciudad y, sobre todo, de sus gentes», aseguró el presidente de la agrupación, Nardo Villaboy, antes de entregar la insignia a Román Villasana, quien recogió el galardón en nombre de su amigo, acatarrado. La asociación coral avilesina destacó de Natalio Grueso su trabajo en la celebración de las bodas de plata de los premios «Príncipe de Asturias» y su dedicación en Avilés a través del Centro Niemeyer.
Grueso respondió agradecido. «Vivo y trabajo desde hace dos años en Avilés y estoy volcado en mi trabajo para que todo el mundo conozca esta gran ciudad», manifestó. Nardo Villaboy valoró, por su parte, el esfuerzo de las entidades públicas y privadas que colaboraron con la organización del festival coral «en un año de crisis y gripe A». La alcaldesa avilesina, Pilar Varela, fue la encargada de cerrar el acto.
Luego, la coral anfitriona interpretó unos temas y, acto seguido, se subieron al escenario las agrupaciones invitadas: la agrupación coral Ciudad de Valladolid, la coral Santiago Apóstol de Madrid y el orfeón Manuel Palau, de Valencia. El próximo sábado, día 21, será el turno de corales de Cantabria y Galicia. El tema obligado: «Baila gitanita», de Emilio Reina González. Y, así, un año más, siguen dando la nota.