Francisco L. JIMÉNEZ
Las «tensiones internas» que, según los inquilinos del centro comercial Parque Astur consultados por este diario, atenazan cualquier intento de desarrollar una estrategia conjunta y ambiciosa para revitalizar la imagen y la actividad de la gran superficie de Trasona (Corvera) son en estos momentos una de las grandes preocupaciones de los empresarios que regentan negocios en el recinto. El otro gran dolor de cabeza es la caída generalizada de ventas, si bien son pocos los que relacionan la misma con la marcha del centro y muchos más los que la vinculan con la crisis. «Parque Astur lleva yendo mal ocho años, la crisis no ha venido a empeorar nada», afirma un empresario textil con tienda en el centro comercial.
Los últimos cierres de negocios -se cuentan 26 locales con la persiana echada sobre un total aproximado de 120- y los rumores de próximas clausuras avivaron hace unos días los rumores sobre el negro futuro del centro comercial, el primero que abrió sus puertas en Asturias, allá por el año 2000. En fuentes próximas a la dirección del complejo se descarta tajantemente la posibilidad de un cierre total de las instalaciones, un extremo que más de una vez ha sido considerado por trabajadores del centro.
Dando por sentada la continuidad, lo que los inquilinos reclaman a la gerencia es que marque un nuevo rumbo para que Parque Astur recupere la pujanza que tuvo en sus primeros años de vida. «Nuestro mercado natural, y así lo indicaba el estudio técnico realizado por expertos, es -aparte obviamente de la comarca avilesina- el occidente de Asturias. Pero apenas lo tenemos explotado y tengo miedo de que no estemos siendo capaces ni de conseguir captar a las personas que vienen de esos concejos a comprar al centro de Asturias. Ahí hay claramente un trabajo pendiente que hacer», señala un empresario avilesino con tienda en Parque Astur.
Pero tanto la «conquista» del mercado del occidente como otras iniciativas largamente debatidas pero nunca ejecutadas -campaña de captación de nuevas firmas, ordenación del mix comercial del centro, reenfoque del área de ocio...- chocan, según los inquilinos, con la falta de un criterio único por parte de los propietarios. Y es que el suelo alquilable de Parque Astur nunca ha estado en una sola mano y esa atomización de la propiedad «sólo ha traído problemas», se quejan los comerciantes.
El próximo año el centro comercial cumple una década abierto y este hecho, además de invitar ala celebración de la efemérides, suscita dudas relacionadas con el futuro de las tiendas que deberán renegociar las condiciones de alquiler del local que ocupan. Existe la creencia generalizada de que la ocasión será una excusa en bandeja para forzar rebajas de las rentas, pero a la vez también el temor de que aquellos que no consigan su propósito aprovechen la coyuntura para levantar el vuelo. «Y lo que menos necesita Parque Astur en estos momentos son más tiendas cerradas», advierte un comerciante.