E. CAMPO
El volumen que marca el crucero de la iglesia de los Padres Franciscanos está recuperando su aspecto original, gracias el desmontaje del convento anejo al templo desde hace décadas. Las obras van a ritmo lento ya que la empresa responsable, MC Conservación y Restauración, quiere supeditar la velocidad a la seguridad. Así lo indicó ayer María José Bardio, jefa de obra, quien señaló que después del puente de diciembre, es decir, antes de un mes, habrá concluido el desmontaje. El siguiente paso será el estudio arqueológico en los terrenos conquistados al convento.
La empresa responsable de los trabajos de demolición también intervinoavi para evitar que nuevas lluvias intensas provoquen filtraciones en el interior del templo, tal y como ocurrió hace unas semanas. Bardio explicó que el único punto donde se filtró agua fue en la capilla del Santísimo, y que ya está solucionado.
Con la desaparición de los elementos añadidos a la iglesia de origen románico, las cubiertas de las capillas recuperarán su proporción original, con la capilla mayor de cubierta hexagonal y la nave central mandando sobre el conjunto. También se podrán recuperar dos ventanas en los paños meridionales del ábside, así como los contrafuertes que articulan todo el perímetro de la capilla mayor.