M. M.
La violencia machista no entiende de edades: niñas, adolescentes, mujeres adultas y ancianas la padecen a diario. En el área sanitaria avilesina, los profesionales atendieron sólo en 2008 a 80 mujeres entre 4 y 77 años que precisaron servicios médicos por malos tratos, un 3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2007. La mayoría de las agredidas que demandaron asistencia médica acudieron al servicio de Urgencias del Hospital mientras que sólo el 26 por ciento se personó en su centro de salud habitual.
El perfil de las mujeres que solicitaron atención sanitaria en los consultorios del área (formada por los concejos de Avilés, Castrillón, Corvera, Gozón, Illas, Pravia, Cudillero, Soto del Barco y Muros de Nalón) o en el San Agustín se caracterizó por tratarse de mujeres jóvenes. Y con cada una de ellas, los médicos de familia y especialistas cumplieron con un protocolo de salud que incluye, entre otros aspectos, la elaboración de informes que remiten al Juzgado para dar a conocer cada una de las actuaciones en materia de violencia de género.
Precisamente, la labor judicial en lo que afecta a los casos de violencia machista es ahora fruto de controversia en Avilés debido al interés del Principado en especializar los Juzgados de violencia de género de Oviedo y Gijón, donde el próximo año se pondrá en marcha uno nuevo y donde previsiblemente se tramitarán los casos de agresiones machistas que se den en la comarca. Actualmente, los casos de violencia de género se tramitan en el Juzgado de primera instancia e instrucción número 5 de Avilés, donde se tramitan otro tipo de casos.
La secretaria de la Mujer de Comisiones Obreras, Mayte Abad, manifestó ayer al respecto: «Es obligación moral tanto de esta sociedad como de los poderes políticos el impedir la creación de más barreras, asentar la confianza de que existe una salida a esta situación, exigir que se ejecuten las sentencias y que se adapte la ley para que recoja y de solución a la verdadera situación de cada caso». Y añadió: «No vamos a entrar en el debate de si perdemos o no servicios en favor de Gijón, porque quienes siempre pierden son las víctimas».