JOSÉ MARÍA LEÓN PÉREZ
EX ALCALDE DE CASTRILLÓN
Hace un par de días, el Presidente del Principado don Vicente Álvarez Areces, mientras desayunaba en Madrid, hacía unas declaraciones estrambóticas referentes al futuro político de don Francisco Álvarez- Cascos, ex Vicepresidente del Gobierno, ex Ministro de Fomento (saludos a doña Maleni y a don Pepiño) y ex secretario general del Partido Popular en las que, gracias a su bola de cristal, auguraba la frustración de nuestro político, aspirante a su trono, «porque su Partido no le quiere ni en el Principado ni en Madrid».
Decía el señor Álvarez Areces tras su desayuno, en unas declaraciones postprandiales, que Álvarez-Cascos siempre «amagaba», pero tenía que solucionar problemas en su propio partido, porque «ni en Madrid ni en Asturias lo quieren de candidato». Todos sabemos que el poder desgasta, como ocurre con la edad y con tantas cosas en la vida, pero lo que ignoraba son las grandes virtudes adivinatorias del señor Álvarez Areces cuando se permite tales proféticos designios a uno de nuestros mejores políticos. Soy un ferviente admirador de don Francisco Álvarez-Cascos, a quien conozco y a quien he tratado desde hace muchos años, cuando él era concejal en Gijón y he tenido mucho contacto con él como afiliado, como secretario general, como Vicepresidente del Gobierno y como el mejor ministro de Fomento que ha tenido España en muchos años. Yo, confío en Álvarez-Cascos y espero que, tras su prudente «stand-by», se decida a dar el paso definitivo que ponga en orden nuestra casa y que ponga a cada cual en su sitio pues estoy plenamente convencido de que, en el momento en que decida reanudar su trayecto político, se verá la cantidad de personas que confiamos en su capacidad, en sus conocimientos, en su categoría y en sus altas miras, a las que no llegan la mayor parte de los que dicen que están y a los que él, conoce perfectamente.
Cuando llegue el momento, veremos las carreras de los inútiles y los fracasos de los agoreros.