S. FERNÁNDEZ
Las obras nunca se llevan todos los aplausos. No todos los vecinos de la avenida de Portugal, en el barrio del Carbayedo, celebran el estado final de la vía. Los peatones destacan el ensanchamiento de las aceras y los conductores, sin embargo, abominan de la estrechez de la conducción.
Las obras se adjudicaron en marzo pasado y unas semanas después comenzó su primera fase, entre Cervantes y Doctor Marañón, la zona en la que abundan más comercios. Los trabajos supusieron la reforma de los servicios públicos subterráneos y, en consecuencia, las molestias vecinales; sobremanera, los cortes de agua sin avisar a las comunidades de vecinos. La primera parte de los trabajos concluyó en agosto e, inmediatamente, se inició la segunda, la que fue de Doctor Marañón a Río San Martín. Ayer mismo, se ultimaban detalles como la eliminación de rugosidades en los bordillos con el fin de evitar caídas imprevistas. A lo largo de esta semana se han estado pintando las líneas de colores dada la inminente puesta en funcionamiento de la ORA. A finales de la pasada se abrió al tráfico el segundo tramo de la avenida y los vehículos han comenzado a circular.
Lo que queda es recoger el campamento de los trabajadores, en la calle de Ramón y Cajal. Los coches no pueden tomar, por el momento, esta vía.