La empresa adjudicataria del control de la Ordenanza Reguladora de Aparcamientos (ORA) colocó durante el día de ayer los parquímetros en los que los usuarios podrán obtener los tíquets de aparcamiento para la «zona azul». Todo está ya a punto para que la nueva regulación, que obligará a pagar por estacionar en la calle, entre en vigor previsiblemente mañana. La empresa Donier ha intensificado en los últimos días las campañas de información y ha atendido las dudas de los usuarios, así como las peticiones de tarjeta de residentes, en sus oficinas, situadas en el número 10 de la calle Llano Ponte.
El sistema que se implantará ya en Avilés consta de tres tipos de regulaciones, señaladas con diferentes colores en la calzada. Así, las plazas de aparcamiento de color azul corresponderán a zonas de alta rotación y serán por tanto las más caras: 1,30 euros por aparcar durante dos horas. Las plazas de color naranja son de baja rotación, por lo que se podrá mantener el coche estacionado durante cuatro horas por dos euros. Finalmente, se han habilitado en algunas calles plazas de color verde destinadas a aquellos conductores que hayan tramitado la tarjeta de residentes: aparcar 24 horas costará 0,15 euros.
Dornier- que gestiona 365.000 plazas de aparcamiento entre zonas azules y parkings de pago en un centenar de ciudades de la península Ibérica, Turquía y Gran Bretaña- ha contratado a 40 personas para atender el servicio de control y vigilancia de los coches aparcados en las zonas de pago. Vestirán con pantalones grises y chaqueta o suéter verde, lo que permitirá identificarlos con facilidad. Los comerciantes confían en que la nueva regulación traiga más beneficios que molestias. No obstante, la asociación de vecinos Pedro Menéndez, que engloba a los residentes de la zona centro, reclamó ayer que se creen más plazas de estacionamiento en el corazón de la villa.