Juan C. GALÁN
Los vecinos de Jardín de Cantos y La Maruca quieren conectarse al centro de la ciudad y, en opinión del presidente de la asociación de vecinos de la zona, Antonio Cabrera, la fórmula ideal es a través de la depauperada travesía de la Industria. La reivindicación, no sólo de los vecinos del entorno, sino de empresarios e industriales asentados en la ciudad, no es ni mucho menos nueva. «Esto es un solar tercermundista y lo peor es que lleva una década así sin que nadie haga nada», lamenta Cabrera.
La Asociación de Vecinos de Jardín de Cantos considera que el adecentamiento de la travesía de la Industria no sólo redundaría positivamente en las comunicaciones del barrio, sino también en toda la ciudad. «Si el Ayuntamiento decide recuperar la travesía encontraría un vial estupendo para descongestionar el tráfico pesado que soporta la Avenida Conde de Guadalhorce. La idea sería crear una carretera que enlace con la futura ronda norte y que aminore el tráfico por el centro de la ciudad», señala el presidente de la asociación. Además, Cabrera propone ensanchar la calle, lo que necesariamente implica la supresión de la gigantesca estación hidroeléctrica del Reblinco. «Espacio hay de sobra para no sólo hacer una carretera sino también una zona de ocio e, incluso, una urbanización», afirma el presidente del colectivo vecinal.
Antonio Cabrera, además, alerta del peligro de que los empresarios que aún se asientan en la travesía de la Industria terminen por abandonar el lugar por su precariedad. «Muchos se resisten aún a marchar, pero la mayoría ya han comprado parcelas en el PEPA porque ven hacia donde derivan las cosas», señala Cabrera.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Jardín de Cantos considera que transformar la travesía de La Industria en un vial alternativo lleva implícito la aceptación de que la ronda norte, cuya construcción se eterniza en el tiempo, se llevará finalmente a cabo. Sin embargo, Antonio Cabrera es explícito al tildar de «pitorreo» la actitud del Principado. «El convenio con el Ministerio de Fomento lleva tres años de retraso porque están esperando a que desde Oviedo se haga un proyecto», critica Cabrera, que denuncia públicamente lo que considera «falta de seriedad del Principado». «Los políticos de turno vienen a Avilés a hacer declaraciones sin haber un proyecto definido, no sólo para la ronda norte, tampoco para la eliminación de la barrera ferroviaria», lamenta Cabrera. «Areces siempre dice que los proyectos ambiciosos tardan. En el caso de Avilés, y tanto que tardan», concluye.