Myriam MANCISIDOR
La noche se presentó movida para el avilesino J. L. F. P. y también para los agentes de la Policía Local. Y todo por unas copas de más. El conductor de la Mercedes Vito con matrícula O-1334-CG, ahora detenido, apuró la noche avilesina y pasadas las dos y media de la madrugada cogió su furgoneta. Cuando circulaba por la calle de Ruiz Gómez se encontró de bruces con una patrulla local que estaba solicitando a los conductores que transitaban por esta céntrica calle la documentación de sus vehículos. Lejos de detenerse, según el relato de los agentes, el conductor aceleró y huyó. Así comenzó una persecución de película a lo largo de 10 kilómetros.
J. L. F. P. esquivó a los agentes por la avenida de Gijón, la autopista «Y» y el centro comercial de Trasona. Ya aquí optó por seguir su huida en dirección a Llaranes, siempre con las luces de los agentes a la vista. En Llaranes, siempre según el relato policial, se apeó de la furgoneta y echó a correr. Los agentes hicieron lo propio y le dieron alcance en El Pozón, en la calle Santo Ángel. Entonces fue detenido y puesto a disposición judicial. Se le acusa de un supuesto delito de conducción temeraria y de manejar ebrio su vehículo. J. L. F. P. dio en las pruebas de alcoholemia 0,64 y 0,62 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, el triple de lo permitido por la ley.